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Mes: noviembre 2010

Tweets Históricos. La historia del siglo XX en 75 Frases

Volviendo a las viejas andadas

Hace mucho que no hacia redadas de libros en países extranjeros. En parte porque viajo cada vez mas seguido, y entonces la novedad no es tan grande, en parte porque desde que empecé a comprar libros para la iPad (no exageremos tampoco, al final solo compré 4 o 5 y me regalaron unos 100 mas) dudo cada vez mas de comprarlos por esa via o de hojearlos previamente, especialmente en USA, antes de decidirme.

O también porque ya no encuentro tanto placer en pasarme los escasos días que voy de viaje de aquí a alla en librerías, o también porque teniendo mas de 10.000 volùmenes en mi casa, ya no es tan fácil encontrar títulos que me desasnen definitivamente, sin olvidar que cada día navego mas por la red y me encuentro con joyas en todo tipo de modalidades incompresibles al formato libro.

Sea como sea hace muchos meses, o años que no resumo mis compras en los viajes y por ninguna razón en especial (o porque la cosecha fue inesperadamente mas rica de lo previsto) he decidido volver a mis comentarios de acaparamiento de los libros, aprovechando el viaje que hice la semana pasada a Sevilla y a Madrid.

He aquí el listado de los volúmenes exquisitos que logre capturar en este traslado trasatlántico que pronto se convertirá en insumos para los coayudantes de datos.

La brecha cognitivo/cultural crece cada día

Constelaciones de Walter Benjamin

Si no lo hubiese vista con mis propios ojos y no lo hubiese padecido con mi propio cuerpo, no lo hubiese creído jamás. Por suerte no fue premeditado, ni obedeció tampoco a ningún experimento sui géneris. Simplemente nuestro queridísimo amigo Marcos García del Media Lab Prado, nos comentó al pasar que Georges Didi-Huberman, iba a dar una conferencia a la noche en el Circulo de Bellas Artes en el marco de la exposición dedicada a Walter Benjamín.

Hace años que sigo las obras de Didi-Huberman, y el miércoles nomás había estado oteando su prolífica producción en la bellisima e increíblemente bien dotada Librería del Museo Reina Sofía con especial énfasis en dos textos canónicos como son Devant le temps, Minuit, 2000. Ante el tiempo. Historia del arte y anacronismo de las imágenes, Adriana Hidalgo, 2006; L’Image survivante. Histoire de l’art et temps des fantômes selon Aby Warburg, Minuit, 2002. La imagen superviviente, Abada, 2009, dos volúmenes en los cuales Didi-Huberman, apoyándose en herejes iconofílicos como Aby Warburg, asi como en una visión fascinante de las imágenes, desbloqueadas de la lectura hagiográfica y sagrada de un Panofsky o de un Gombrich, va en una dirección mucho mas interesante, que no lo obliga a caer en el relativismo cultural o epocal, pero si en cambio que piensa y reubica las imágenes en términos de su «actualidad» mucho mas cercano a los intereses y propuestas de un Walter Benjamín.

Como toda idea está a un grado o dos de separación de las demás, y sin ninguna conexión directa con Didi-Hubernan el día anterior había comprado una extraña obra que venia en dos mitades.

Algunas enseñanzas del Paréntesis de Gutenberg

Torito en rodeo ajeno y torazo en rodeo propio

Cuando inesperadamente surgió la posibilidad de curar el evento Cultura & Media en el CCGSM en Buenos Aires, al cual había asistido como participante en el 2008, se pondría en marcha un complejo procesos de selección y decisiones para llevar este itinerario memético y geográfico al diseño de una actividad que finalmente conovocaria a 34 panelistas y a 250 personas del publico convertidos en participantes.

El rompecabezas era un desafio, la cuestión era saber ¿qué forma le daríamos?, ¿óomo lograríamos llevarlo a buen puerto?, como comentábamos anteayer, ¿cómo inventar una nueva forma/acción que permitiera que el poder y la energía de los individuos (y también sus ganas de brillar y de sobresalir), no fueran engranadas por un formato convencional capaz de dormir al mas aguerrido?, y sobretodo ¿cómo no terminar convertido en un ritual cultural de los que hay por millones en el mundo? Que queriéndolo o no terminan encapsulando la energía, convirtiendo toda ocasión para la movilización y cambio en una mera interrupción balsámica.

Por supuesto que había restricciones de origen inmutables. Como el espacio en el que trabajaríamos. La célebre sala F del CCGSM, que salvo en una ocasión, cuando Microsoft la iluminó mágicamente, siempre se nos habia antojado un lugar frío, burocrático, profesoral. ¿Como podríamos convertir ese espacio, con los módicos recursos con los que contábamos, en un entorno amigable donde transformar la circulación y la interacción en una oportunidad para el aprendizaje significativo, la danza de los cuerpos, el descubrimiento de los otros y una fábrica de alegría y de contagio de emociones propias y ajenas?

El Continente/Contenido unidos jamás serán vencidos

Formato es destino

La larga charla que tuvimos ayer con Pedro Jiménez y Sofía Coca del colectivo Zemos98 lo dejó mas que claro. Uno puede tener muchas buenas ideas, y cuando hablo de uno, hablo de uno de muchos, uno solito que siempre es muchos por dentro, o de muchos juntitos (que son mucho mas). Y con esas buenas ideas convocar a pocos o a muchos.

Los temas pueden ser tan interesantes que muchos afines se sentirán convocados y aparecerán presencial o virtualmente. y podrán aportan mucho, o generalmente poco, mas alla de las buenas intenciones de los convocantes.

Porque lo que limita la inteligencia colectiva no es, como generalmente se cree la falta de atractores, atizadores o catalizadores. Que muchos de nosotros fungimos como tales y conseguimos resultados en distintas áreas: pedagógica, cultural, artística, política, mas o menos relevantes.

El problema es que las buenas idea sino se transportan a través de formatos inéditos y desentumecedores sucumben inevitablemente al paradigma de broadcast. Es decir a las pedagogias de la enunciación.

Y si hay alguien que ha llegado extremos maravillosos de condensación de ideas en estado puro, y masajeadas convenientemente gracias al entrenamiento y el adiestramiento por parte muchas veces de tutores profesionales han sido precisamente las conferencias TED.

Donde la genialidad fue siempre limitar el speech a los 18 minutos. Pero donde ipso facto se cayó en el absurdo de sumar muchas charlas de 18 minutos (en Buenos AIres fueron casi 8 hora sininterrumpidas) volviendo inexorablemente a regalarle el formato al paradigma de broadcast.

La cultura escrita ¿es un instrumento de opresion?

«La cultura escrita per se no produce cambios cognitivos» (Scribner & Cole)

La función primaria de la comunicación escrita es la de facilitar la esclavitud

En un muchas veces citado capítulo de Tristes Trópicos titulado La lección de escritura Claude Levi-Strauss patea el tablero mal, al sostener que la escritura «parece favorecer la explotación de los hombres antes que su iluminación» o, más taxativamente si cabe, que «la función primaria de la comunicación escrita es la de facilitar la esclavitud«.

Obviamente Levi-Strauss no fue el primero en sostener un vínculo tan explícito entre la aparición de lo escrito y la dominación de los súbditos de civilizaciones de gran complejidad organizativa. Algo que por otra parte han desarrollado in extenso autores claves sobre estos temas como son Giorgio Raimondo Cardona en su Antropologia de la Escritura y Louis-Jean Calvet en Historia de la escritur. De Mesopotamia hasta nuestros días (algo que nos recuerda Joaquin Rodriguez en su obituario sobre Levi-Strauss).

La tesis radical de Levi-Strauss llevada hasta el paroxismo por Jacques Derrida en su Gramatologia tambièn aparece aqui y alla en virulentos panfletos o diatribas. Asi por ejemplo en la ya citada compilacion de David R. Olson & Nancy Torrance Cultura escrita y oralidad D.P Pattanayak fundador del Central Institute of Indian Languages, y un ardiente defensor de los lenguajes nativos y orales, pateaba a su vez el tablero hace un cuarto de siglo y directamente sostenia que la cultura escrita es un instrumento de opresion enmendándole asi la plana al propio David Olson compilador del encuentro.

De la literatura como ocasión para el sentimiento a la literatura como ocasión para la interpretación

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«Nuestros instrumentos de escritura contribuyen a nuestro pensamiento» (Nietzsche)

Las amenazas fisiológicas de la conversiòn digital y el desconocimiento de la materialidad de la cultura.

Es un lugar común insistir que el advenimiento de la religión digital está causando las mismas zozobras, utilizando mecanismos similares, y generando polémicas y discusiones muy semejantes, a las que la humanidad ha vivido en ocasiones anteriores. Ya sea cuando se inventó la imprenta, o mucho mas lejano en el tiempo, cuando se diseñaron los primeros alfabetos, y la oralidad fue sustituida por la viralización de la escritura, en particular a través de la construcción de su versión alfabética.

Nosotros mismos lo hemos repetido en innumerables ocasiones por lo cual conviene ir en otras direcciones de trabajo mas ricas que las letanias o constataciones. Es lo que ha hecho Karin Littau en Teorías de la Lectura. Libros, cuerpos y bibliomanía (Manantial, 2008) en una obra mas que valiosa que investigaremos en estos vuelos por sobre el continente americano, un lugar idea para trabajar en esta Biblioteca en el Aire que es la combinacion de una iPad, cuya batería para escribir puede durar indefinidamente, y un par de libros que aportan mucho para seguir profundizando en los infintios vericuetos que supone tomarnos en serio a El paréntesis de Guteberg.

Uno de los aspectos mas interesantes de estas investigaciones cruzadas es que ambos (los apólogos del libro, los apólogos de la computadora) pasan por alto un hecho crucial, a saber el carácter material de los contenidos empaquetados en distintos formatos. Porque un libro (y una pantalla) no son uno sino que siempre son (al menos) dos: un artefacto manufacturado y un transmisor de significado. Esta disociación entre ambas funciones es bastante reciente, no tiene mas de un siglo. Al haberse producido en forma oculta y poco reconocida, esconde el principal motivo por el no cual no podemos pensar, ni realizar una transición remedial del papel a la pantalla, y terminamos invariablemente enredados siempre en discusiones estériles, simplistas y básicamente reduccionistas.

También este proceso es el principal responsable de haber liquidado definitivamente al carácter revulsivo de la oralidad habiends sancioando al mundo analìtico como al privilegio supremo de la razòn y la argumentación.