
A veces las casualidades se convierten en causalidades. Y así como en ocasiones uno pierde por un día un gran evento, cual fue la presentación de Rod Stewart en Toronto hace dos semanas atrás por un día de diferencia, se da también al vesre que apuntando en una dirección, le pegamos simultáneamente a otro blanco. No estamos delirando -al menos no mas que de costumbre- sino aludiendo a la casualidad de que la próxima semana no solo participaré del congreso de Estética y Teoría de las artes organizado por la UNED, sino que también he sido invitado -representando nada menos que al Ministro de Educación- al a la Sun Microsystems 2004 Worldwide Education Research Conference que tendrá lugar en Madrid desde el lunes 1 al miércoles 3 de marzo del 2004. El momento mas interesante de la reunión será seguramente el martes a la mañana donde sucesivamente tendrán lugar las siguientes charlas: Opening Remarks: Sun’s Commitment to Education Kim Jones, Sun Microsystems Education, Research and Global Competiveness a cargo del Dr. Bruno Lanvin, InfoDev, WorldBank y The Future with Sun a manos nada menos que del propio Scott McNealy en persona, Sun Microsystems. Lamentablemente me perderé este plato fuerte por cuanto al mismo tiempo estaré dando mi charla en la UNED., pero algo haremos y claro tampoco podemos dejar de asistir a la cena que será brindada en el Palacio del Circulo de Bellas Artes. Ya les comentaremos.

Si hay algo que cualquiera adorador de la complejidad explicativa detesta es el reduccionisno. Junto a su alma gemela el conspiracionismo. Pero a veces basta rascar un poco la superficie para darnos cuenta de que a traves de una dialectica hegeliana de la mejor, el reduccionismo es creer que no hay reduccionismos buenos, y la simplificacion explicativa va de la mano de creer que no hay explicaciones complejas. Ni tanto ni tan poco. Las leyes de la complejidad son precisamente leyes simples que explican fenómenos complejos. Las leyes de la simplicidad llevan curiosamente a desconocer que explicaciones complejas a veces deben dar cuenta de lo sencillo. Y la nave va.
Todavía no terminó el verano y ya empiezan los congresos y las actividades presenciales, que esta vez no son a la vuelta de la esquina. Por ello recién llegados de nuestro periplo canadiense nos aprestamos nuevamente a armar las valijas en dirección de la añorada España.


