Siguiendo con el desarrollo de nuestro programa en Escenarios del Futuro en UDESA -retomando cursadas anteriores, pero también preocupaciones que datan de hace mas de 4 décadas- nos abocamos a hacer un paneo de ejemplos presuntos de comunicaciones supuestamente generadas por esas civilizaciones.Si bien nos fascinan los arcanos ténicos mas nos interesan las cuestiones exoantropológicas (Piscitelli, 2002). Y en especial la problemática de la quinta discontinuidad (Mazlish, 1994)
Mas de 4 decadas atrás nos atravesó un libro canónico: La conquista de América. La cuestión del otro de T. Todorov, Tanto que nuestra reseña de entonces que fue escrita y publicada en la revista de CLACSO David y Goliath nº 54 por algún motivo insólito no figuró en ninguna de nuestras compilaciones publicadas a partir de 1995 (empezando con Ciberculturas de ese año).
Mostrando como la circularidad del tiempo siempre está presente aunque habíamos hablado del contacto entre extraterrestres y humanos en varios oportunidades en Escenarios de Futuro, nunca habíamos conjuntado a los aztecas con los extraterrestres.
Ello ocurrió ayer inspirados por la metáfora de ese primer encuentro irreproducible cuando Cortes y Moctezuma en la calzada que entraba a Tenochtitlán, en el cruce de las actuales calles Pino Suárez y República del Salvador por fin se vieron las caras (y las coronas) el 8 de noviembre de 1519. El evento inicial fue ceremonial, con ambos líderes saludándose con respeto, y culminó con la instalación de los españoles en el palacio de Axayácatl y el inicio de un período de convivencia tensa en la ciudad, tal como intenta recrearla Matthew Réstall (6)
El resto fue una historia que nada tiene que ver con la oficial. Todorov casi medio siglo antes que Réstall propuso una hipótesis llamativa: la victoria semiológica.
“Al principio de la clase hablamos de la charla de Monks en el evento de encuentros de diseño y cómo utilizaban la IA para realizar campañas con empresas grosas. Esa charla me había generado un vertigo inmenso más que sorpresa o adoración, el mismo vertigo me dio cuando hablamos de la cantidad de planetas, estrellas y galaxias que existen. Me agarró un vacío en el pecho que fue el mismo que con los de Monks, la verdad no se que pensar pero da un poco de miedo. Fue una gran clase». (Marcos)
Un concepto que viene del rating televisivo no debería aplicarse a las sacrosantas actividades universitarias. Pero, como a diferencia de tanta manualística inútil, lo que mide la potencia pedagógica no es exclusivamente la calidad o la novedad de los contenidos, ni las habilidades y actividades cada vez más difíciles de diseñar (en un mundo dominado por el asombro solo frente a lo artificial), sino la temperatura emocional habrá que barajar y dar de nuevo.
Cuando queremos evaluar (es decir que nos evalúen) para saber cuan “buena” estuvo una clase, lo que debemos anteponer a cualquier otra métrica es la opinión, la atención, la concentración, los ojos brillantes de los estudiantes: «¿Quién estoy siendo si los ojos de mis alumnos no brillan? como bien dice el director de Orquesta Benjamim Zander.
(..) A pesar de la reentrevista que tuvimos hoy con Nicolás, mi comentario de hoy va más sobre la materia. Hoy reflexioné sola durante la clase que locura todo, quiero saber más y más. Hace mucho que no capto tanto el contenido, hasta tengo ganas de salir y aprender más por mi cuenta… y anda queria compartir esto del día de hoy.” (Carola)
Desde Marzo de 2020 Escenarios de Futuro materia de la carrera de diseño de la Universidad de San Andrés boya entre descifrar el presente; buscar rimas en el pasado y hacer ficción especulativa (en forma de protototipos y escenarios) para diseñar futuros que oscilan entre el crecimiento continuo y la transformación (Dator).
Lo hace a través de un recorrido bibliográfico altamente curado que se ha apoyado hasta ahora en Mariana Mazzucato; James Bridle; Victor Cukier; James Lovelock; Gregory Bateson; Donna Haraway; Jane Goodall y decenas de otros visionarios como ellos.