Límites cognitivos al procesamiento de la información
Hace ya casi 10 años atrás nos preocupaba el tema de los limites cognitivos, de la capacidad humana de procesar información, de la asimetría creciente que veíamos entre la producción y la deglución de información. Si eso era cierto entonces hoy eso mas que un truismo es una amenaza que puede hacer estallar un imperio.
Los datos acerca de la producción de info hace rato que se han disparado y los números que manejábamos en 2003 cercanos a los 5 exabytes anuales -en el famoso estudio How much information? han sido revisados y liquidados.
De eso nos informa con bastante precisión la nota de Laura Siri en la interesante columna ¿Cuánta información hay en el mundo? de la neonata revista El alambre, en donde vemos una profusión de datos generados en forma manual y automatizada que hacen estremecer al mas intrépido.

Nuestra obsesión por los números
Hace ya mas de 10 años que Pine y Gillmore mostraron que el camino de los minoristas pasaba por la customización de masa. Como todo pronóstico, ese debería ser relativizado a la luz de una experiencia atípica cual es la de la marca Apple que en estos días acaba de ser bendecida por Fortune como la compañia minorista con el branding mas alto de USA.


La frontera entre ficción y realidad es cada día mas porosa. Lo que a lo mejor no es bueno ni para la ficción ni para la realidad. Lo cierto es que cada día encontramos mas biografías que parecen inventos y mas inventos que parecen biografías.
Bruma la bella es la perra adorada de Flopi que la acompaña incansablemente desde el 25 de diciembre del 2002, y que Flopi bien definió como un ser superior (como yo le decía a Flora en su momento). Bruma tuvo su merecido homenaje, en muchos posts de alguno de los weblogs de Flopi por ser tan compañera y perceptiva de sus estados de ánimo.A fines del 2003 Bruma tuvo cinco cachorritos. Labradores todos ellos muy bellos de distintos colores. Varios meses antes Flopi me había prometido regalarme uno y si bien al principio me pareció un delirio. al tiempo me fui acostumbrando a la idea.