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Autor: Alejandro Piscitelli

Profesor Titular del Taller de Procesamiento de Datos, Telemática e Informatica. Carrera de Ciencias de la Comunicacion, Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Profesor Escenario del Futuro UDESA. Profesor Universidad Nacional Tres de Febrero.

Vida cotidiana (¿y alienación?) en Playa Unión, Chubut

Una imprevista estancia en Playa Unión

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Aunque nos fascinan los mapas de Google y muchos otros mas, los insólitos, los inesperados, los fantásticos, los añorados (me sigue pareciendo maravillosa esa obra que veo a diario en una de las esquinas de mi biblioteca cual es Mapping the invisible y me encantaria agenciarme de otros titulos afines como You Are Here: Personal Geographies and Other Maps of the Imagination de Katharyne Harmon, o de mapas de accidentes posibles como Warning de Nicole Recchia y porque no de experiencias únicas como The Art of Looking Sideways de Alan Fletcher. Para no hablar del impresionante Cartographia: Mapping Civilizations de Vincent Virga). Pues bien mas alla de tantas exquisiteces con solo agarrar uno de esos que descansan en las góndolas de las estaciones de servicio tendríamos para mas que sorprendernos y maravillarnos.

Burning Man. La apoptosis urbana y la capacidad organizadora del desorden

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Destruir/construir, una dialética tan asimétrica

Destruir es tan fácil. Ya sea para la naturaleza o para el hombre o mejor aun para los dos juntos. Construir es lento y difícil. Preparar una cocina exquisita como la del Bulli lleva medio dia, un cocinero por comensal, una tecnología sofisticada y casi 20 años de conocimiento previo. Y la degustación en este caso si bien dura algunas horas en otros casos la proporción es aun mas asimétrica. Horas o días para prepararlo, minutos para degustarlo.

Pero donde los contrastes son mas abusivos, donde las dificultades se pueden entrever en una escala mayor, donde la dialéctica creación/destrucción alcanza niveles realmente llamativos es en la planificación urbana. Crear ciudades que inevitablemente serán arrasadas por el tiempo, pero que en el transcurso serán la demostración mas ambiciosa y especulativa de lo que pretende el ser humano y de lo que difícilmente logre sostener por mas de algunos décadas, siglos o milenios, es una tarea mayúscula.

El Weblogging social. Fase coloidal entre el weblogging individual y las redes sociales

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Hacer/Pensar ida y vuelta

Aristóteles insistía en que no se podía hacer y reflexionar sobre el hacer al mismo tiempo. Una cosa es hacer la historia y otra muy diferente la historiografía sentenciaba hace miles de años. Y así sucesivamente con cada una de las otras disciplinas. Una cosa es la física y otra la filosofía de la física.

O al menos así lo era mientras la epistemología estaba separada de la acción, y mientras la filosofía se imaginaba como una retórica voluntarista -o una propedeútica a las zonas áereas- mientras que lo único que realmente importaba era la acumulación de conocimientos y la resolución de problemas (dualismo que la polémica Barañao vs científicos sociales no hizo sino reactivar).

Microbloging al uso nuestro

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Hace muchas semanas que una molestia me venia carcomiendo, casi tanto como los tábanos y los bichos que los fines de semana se ensañan con mis pies en las quintas aledañas a la capital porteña.Se lo repetí como zombi a troche y moche a quien quisiera escucharlo. No sé que está pasando en la red. Todos los días aparecen decenas de nuevos programas que no entiendo ni me llaman la atención. Mariano Amartino es mi guía, pero hace tiempo que lo veo demasiado ensimismado en una jerga técnica para iniciados y con pocas consecuencias para el común.

Hace ya mas de una año que Twitter se convirtió en la obsesión de quienes creen que un pedazo de código va a cambiar al mundo y aunque alguna gente con mas miras como Martín Varsavsky o Karina Krespo le empezaron a encontrar salientrs inesperadas a mi no me hizo ni fu ni fa.Pero había algo flotando por ahí que yo necesitaba, que creí que podría llevar a buen puerto con los Google Docs y que inesperadamente hizo que la ficha me cayera y tuviera una alegría estival.

Si no hablamos de los nativos digitales, ¿de quiénes estamos hablando?

add-shirt.pngParadigmas y nativos digitales

Cuando Thomas S. Kuhn, después de muchos papers preparatorios y atisbos de usos posibles, lanzó al mundo la noción de paradigma (científico) una bola se echo a rodar, y el meme tuvo tal éxito que a los pocos años se convirtió en un genérico lingüístico. Pero que una idea o una frase bien lograda atice controversias, genere una heurística y abra un campo de extensión conceptual donde antes no había nada no siempre es indicador de buenas prácticas.

No habían pasado tres años desde la publicación de la primera edición del libro seminal de Kuhn La estructura de las revoluciones científicas para que una comentarista (Margaret Masterman) no tuviera mejor idea que diseccionar los usos del término encontrándose con el sorprendente resultado de que en la propia obra maestra de Kuhn el término había sido utilizado en mas de 25 sentidos diferentes.

Porque queremos tanto a Dr House

picture-2.pngLa estílistica videográfica

En la última década los canales de cable viendo exhibiendo decenas de series norteamericanas. Muchas de las cuales (básicamente las que se pasan por HBO, Fox, Warner Channel y Universal) han mostrado auténticas gemas del género, han desplegado un estilo videográfico «La estilística videográfica de 24. La idiosincrasia de una serie sin par.»), pero sobretodo han ido tan lejos al punto de permitirle a la principal teorizadora de estos temas en castellano Concepción Cascajosa Virino sostener con sumo tino que mucha de la buena televisión es tan o mas buena que mucho del mejor cine.

Efectivamente fue esta especialista la que en un libro inesperado y sumamente necesario como Prime Time Las mejores series de TV americanas de CSI a Los Soprano (Ver nuestro primer encuentro con esa joyita en «En las penumbras de un Airbus 320-600 o el extraño gabinete del Doctor Raffo«, ató de cabo a rabo un universo amorfo, que si bien para muchos de los espectadores salteados que los visitábamos tenían un algo en común (ese aire de familia tan bien bautizado por Wittgenstein) carecíamos del concepto justo que pudiera englobarlos.

Desconfianza, apatía, contrademocracia

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Debatir lo imposible

Los argentinos somos capaces de debatir lo indebatible, y al revés de no debatir lo debatible. Fallos como los de la Cámara de Apelaciones de la provincia del Neuquén que consideraron que “es posible un embarazo sin acceso carnal” y que “no puede descartarse que no haya habido introducción ni siquiera parcial del pene en la vagina”, al referirse al abuso por parte de una nena de 12 años del crápula de un policía retirado de 73 años, nos dejan pedaleando en el aire. Mientras, somos bombardeados a diario por infinitos discursos acerca del debe ser, de lo que yo haría si estuviera en tu lugar, de una oposición que se cree santa y divina y siempre sabe lo hay que hacer hasta que llega al gobierno y allí se olvida de todo de repente, etc. etc.

Pero si casos extremos como estos nos indignan y nos sumen en la perplejidad, lo que debería llamarnos mas la atención es la sumatoria permanente de excentricidades, barbaridades, incomprensibilidades, fenómenos extravagantes y teratológicos que por su número, frecuencia y aparición en los mas diversos ámbitos algo nos deberían estar diciendo como síntoma. Porque es tan sistemática y generalizada su aparición y propagación que mucho mas que de una casualidad o eventualidad debe tratarse seguramente

MySpace vs Facebook. Cuando el mundo real irrumpe en el virtual.

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Conceptos vacíos, intuiciones ciegas

El ciberespacio está que arde. La Web 2.0 ya es una denominación que no dice nada, dada la profusión de nuevas aplicaciones y la cantidad de funcionalidades que cada día se suman a las preexistentes. Prometen tanto o más de lo que cumplen, generan comunidades de práctica cada día más numerosas, pero también cada vez más fragmentadas; suben al podio del ganador del día a una empresa o circuito que desaparecerá de la faz de la Tierra un mes más tarde, disparan titulares acerca de compras, valorizaciones y ventas multimillonarias en dólares, que finalmente terminan en una prosa mayestática o en una ignorancia supina.

Ahora bien: hay gran contraste entre la densificación creciente de lo real (virtual) y la pobreza del aparato analítico, sustituido por meras anécdotas y autobombo de la comunidad Web 2.0. Es significativo cuando ocasionalmente un autor o colectivo, un investigador o un analista de fuste pone fin esta blableta tautológica que ha encontrado en los weblogs a su nido indiferenciador. Por ello, acudiendo a una etnógrafa de las redes, trataremos de poner algo de sentido en movimientos y migraciones que en ausencia de un marco interpretativo aparecen como aleatorios e inmotivados. E intentar comprender hábitos y rutinas de adolescentes y jóvenes; procesos posibles de formación de comunidades y de construcción del conocimiento.

Golden Boys eran los de antes

golden2.jpgPlata Dulce en Manhattan

Libros sobre Wall Street hay unos cuantos y los mas importantes y valiosos (como Liar´s Poker de Michael Lewis y When Genius fails de Roger Lowenstein) son profusamente citados al cierre de esta saga escrita por el joven periodista argentino radicado en Nueva York Hernan Iglesias Illa.

Pero si esta obra tiene un valor especial, no es tanto por dedicarse a un tema que hace mucho concita el interés y la envidia de muchos millones de argentinos, cual es la plata dulce que embolsan los traders, los brokers, los banqueros y los analistas que habitan ese mundo inmarcesible y siempre soñado que ocupa las manzanas presididas por un toro, sino algo mucho mas interesante y difícil de desentrañar, cual es el rol jugado por los chicos dorados en la década maldita menemista y mas específicamente aun su rol -si es que les cupo como cree el imagianrio colectivo- en la caída de la convertibilidad.

Villa Cardal y la anomalía salvaje uruguaya

Remediación y dolor percibido total en la adopción de nuevas tecnologías

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Para quienes como el que suscribe el aula realmente existente es un dinosaurio condenado a la extinción, y para quienes están convencidos como el que mas, que una solución posible es la educación 2.0, ver experiencias en carne y hueso de modelos 1 a 1 es un desafío mayúsculo. Porque una cosa es pontificar y otra es operacionalizar. Porque una cosa es imaginar que diseños espaciales colaborativos finalmente romperán con la autocracia profesoral y con la dictadura de los contenidos centralizados, algo muy distinto es ver qué hacen efectivamente los chicos -y los no tanto- cuando de aprovechar pedagógicamente esas libertades se trata.