Año 2013. Un mercenario, ex combatiente en las guerras de la antigua Yugoslavia y Chechenia, con una misión poco usual. Un mafioso siberiano coleccionista de misiles. Un oficial corrupto de los servicios secretos rusos. Una joven esquizofrénica semiamnésica que transporta un arma biológica revolucionaria. Científicos convertidos en aprendices de brujo dispuestos a infringir la ley. Un puñado de soldados perdidos en el otro extremo del mundo que luchan en causas perdidas. Sectas posmilenaristas que asaltan las ciudadelas del saber. Bandas de motoristas que libran una guerra sin cuartel en las calles de Quebec. Del gran caos renacerá la humanidad.
Tomándonos en solfa a la filosofía y en serio a todo lo demás
Tal como estaba previsto el jueves 23 de Mayo tuvo lugar mi segunda y última intervención en el
La
El encuentro entre una cabeza que piensa y que produce, y otra que está puesta a su disposición para que la primera piense y produzca es del orden del milagro. Casi como el enamoramiento. Después de todo aprender, descubrir, entender no son cosas que sucedan a diario.
En el mundo antiguo la memoria estaba concebida como una parte de la retórica, es decir, del arte de persuadir a los otros. Lo que en estas notas sobre realidad virtual venimos resaltando de las artes de la memoria es su carácter espacial, pero sin olvidarnos de que se trata de dispositivos para convencer/nos. Hacernos creible un espacio habitable, un cuerpo habitando, es decir de hacernos un «lugar». Si la «realidad» es una construcción a partir de información sensorial que nos sitúa en un lugar, la «realidad virtual» es un conjunto de construcciones originadas en informacion digital destinadas a ampliar la apercepción de