Pensar lo impensable es el gran desafío del siglo XXI. Diseñar lo inesperado, movernos en aguas turbulentas, desandar caminos trillados, sacarnos del lodo de nuestras confusiones e incertidumbre tirándonos de nuestros propios cabellos (bootstrapping) al mejor estilo Baron de Munchausen es precisamente lo que debemos instalar como competencias antidisciplinarias en los no-alumnos del tercer Milenio.
imaginaban que la redes sociales serían una herramienta privilegiada, no sólo de mejora de la comunicación a nivel global, si no que mucho más contundentemente se convertirían en plataformas de intervención sociopolítica, que cambiaría de raíz la naturaleza de las relaciones sociales en países como los árabes, o en donde la democracia distara mucho de la que practicamos -o deseamos-, en algunos rincones del mundo occidental.
El 16 de Febrero de 2017, después de un intenso trabajo de curadoría que duró casi un año, habiendo armado un storytelling para facilitar una absorción en 6 horas de tiempo, de centenares de horas de armado de un programa inolvidable, tuvo lugar en Centro Diseño, en el DF, la tercera versión de VOR, un radiofaro memético.
Junto con Kerstin Scheuch, cocuradora y con un equipo de decenas de personas, 9 speakers, una infraestructura única y una máquina de hacer imparable, acompañados por Endeavor, México en Movimiento, Santander Universia, Kia y Zimat, armamos la primera de una muestra itinerante que merece por su calidad y capacidad de transformación trascender las fronteras mexicanas y recorrer el mundo, desde la Argentina hasta Alaska, y después de Este a Oeste non-stop.
Hay tantas versiones del evento como las 450 personas que estuvimos allí, los miles que la siguieron por streaming, y los muchos mas que la comentarán de ahora en mas en base a testimonios y el word-of-mouth.
La tercera edición de VOR nace de una revisión de cuestiones globales como el cambio climático, las migraciones masivas, las guerras locales, el terrorismo; el aumento de la inteligencia, la medicina personalizada; la educación masiva a medida. Entre esos temas fundamentales, se destaca cada vez con mayor frecuencia el impacto transformador del machine learning sobre el mundo. Dado que los procesos supuestamente mecánicos van más allá de la eficiencia y el análisis, y empiezan a abarcar inteligencia y creatividad, se decidió que el eje central de esta edición de VOR fuera Superinteligencias: Tecnología y Creatividad.
El terreno abarcado por el machine learning (y su forma avanzada el deep learning) incluye todas las áreas del quehacer humano: desde la administración hasta el gobierno, desde la educación hasta la salud desde la comunicación hasta el transporte, desde el arte hasta la religión. Con el afán de curar la amplitud y complejidad de los temas involucrados se dividió el evento en tres secciones.
Fue un último día del año, como los otros 67 que hemos pasado en distintas latitudes del mundo, generalmente en Argentina, aún cuando estuviéramos viviendo en otros países con solo dos excepciones recentísimas. Diciembre de 2014 y Diciembre de 2015. El primero por un motivo evidente. Recién habíamos llegado a México, después de una experiencia no demasiado feliz en Bogotá de un año, y habíamos descubierto una bellísima, amplia y acogedora casa en Paseo de la Reforma casi en su cruce con Constituyentes, en los Bosques de Chapultepec.
Después de casi tres meses de vivir provisoriamente en la colonia Hipódromo, con un jardín despampanante, dentro de una casa no demasiado funcional, nos mudábamos a una zona privilegiada, mucho mas cerca de la escuela Maguen David, a pocos minutos de Santa Fé, combinando piscina, follaje, pastoreo para Wiki y muchas expectativas de reinvención personales y profesionales.
El tema escogido para esta edición de VOR nace a partir de una comparación de listados de problemas mundiales de naturaleza global (bioterrorismo, cambio climático, migraciones salvajes, guerras imparables). Al compilarlo nos topamos con la sorpresa de que entrelazado con esos temas conocidos, comenzó a aparecer con mayor frecuencia el “machine learning” y su impacto multivariado sobre el mundo y en particular sobre nuestra identidad como seres humanos.
A fin de poder caracterizar con mayor previsión esta problemática la dividimos en tres áreas
McLuhan decía que la tecnología prolonga las facultades humanas psíquicas o físicas, que es una extensión del ser humano. La realidad virtual, encierra a la perfección esta tesis. Estamos acostumbrados a transformar la realidad, ahora empezaremos a crearla y vivirla. Smartphone, gafas de realidad virtual, publicidad, periodismo, videojuegos, videos de 360°, aplicaciones y un sinfín de soluciones están revolucionando la realidad. Cada 15 años llega un elemento al mercado y lo cambia todo: la computadora personal, el Internet, el Smartphone. ¿Será la realidad virtual el próximo elemento?
Una de las grandes novedades del año 2016 fue la germinación de décadas de trabajo en inteligencia artificial, y su conversión en productos y aplicaciones generadas a través de la combinación del machine learning y el deep learning.
1. Los tiempos están cambiando
2. La cultura digital se dice de muchos modos
3. Los wicked y thorny problemas del presente
4. Y la educación ¿qué, cómo, dónde?
Los tiempos vienen cambiando desde 1960 o mucho antes. El mundo se divide en dos cerca de 1970. En ese entonces vivíamos 4.000 millones de almas en el planeta, hoy 46 años mas tarde ya orillamos los 7.400. Bob Dylan, con su reciente Premio Nobel, encarna de muchos modos esos vientos de cambio.
La cultura digital acelera el transformismo universal, pero no es el origen ni la causa primera de sus infinitas reverberaciones. Son numerosas las causas concomitantes que rompen cualquier espejismo de linealidd y nos insta a sumergirnos en el torbellino de una causalidad reciproca enmarañada.
Vivimos atravesados por problemas malditos, espinosos, tramposos, inasibles. Y aun así tenemos que decidir y apostar, cada vez con mayor frecuencia, cada vez con menos seguridad de acertar.
Mientras la educación forma parte de estos entramados y transfondos infernales. Las subjetividades mutan, la falta de sincronía entre adultos y jóvenes se amplifica. Pregonamos la diversidad, pero no sabemos como gestionarla, nos maravilla la complejidad pero también nos asusta y nos cohibe. Bienvenidos al mundo de la duda sintomática, los saberes difuminados, y la reinvención de las instituciones de aprendizaje.