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Categoría: Convergencia Cultural

Los bárbaros de Google. Educando con sentido a la generación Einstein Segunda Parte

La fiesta del saqueo

Los bárbaros saquean todo y saquean de todo, saquean a todos. Nada los amilana. Nada los desconcierta. Y cada uno de los saqueados reacciona como mejor puede. A veces en términos conciliatorios, otra veces con dudas y resistencias mas evidentes. Pero de todas las aldeas a saquear hay una que nos duele hasta el tuétano y que estamos dispuestos a defender con un ahinco y con una fuerza como ninguna otra.

Se trata de nuestra aldea mas cara, del mundo de los libros y de los grafemas, del mundo de la cultura letrada y del mundo sobre el papel (Olson). Porque si hay algo en que todo el mundo (defensores y detractores, amantes o repudiadores) está de acuerdo, es que nunca como hoy la ciudadela de los libros se ha visto tan afectada, para mal, como este mundo vandalizado.

Hay dos medidas en la que los críticos y nostálgicos basan toda su argumentación y todo su desconcierto. ¿O acaso nos escuchamos a diario la cantinela que proclama que…?

Los bárbaros de Google. Educando con sentido a la Generación Einstein. Primera Parte

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De un orden cognitivo a otro

Hace un par de de décadas, sino mas, que estamos viendo disolverse un orden cognitivo y emerger pari passu otro. Las raíces están en los 60 y en los 70 como décadas prodigiosas que fueron. Las combinatorias y la ruleta evolutiva (y en este caso histórica) jugaron lo suyo. No son pensables disrupciones mentales sin disrupciones sociales, no hace falta sentir de nuevo si ya lo estábamos haciendo antes intensamente.

Pero siempre faltaba algo para que no se notara el hilo de la costura cuando de pensar esta dinámica hipercompleja entre cultura/tecnología se trata. Porque no conseguimos proyectar una mirada estereoscópica y sobretodo anamórfica sobre una realidad que solo puede verse en esas extrañas dimensiones recurriendo a una pulsión conceptual que en general brilla por su ausencia.

Cara a cara con el desafío docente. El encuentro virtual/presencial en Santander. Escribir/enseñar en colores y leer/ser leído en blanco & negro

Cuando Heráclito y Parménides tenían los dos razón.

El eterno dilema del autor es como combinar su narcisismo y deseo, que lo/nos lleva a querer reinventar(se) permanentemente, para ser idéntico a si mismo en el flujo y las transformaciones. Porque en la eterna guerra entre Heráclito y Parménides al final, como era previsible, ambos tenían razón. Al mismo tiempo, en el mismo rincón de la mente, en el mismo repliegue del corazón.

Nadie se baña dos veces en el mismo río (mientras queden ríos), porque las moléculas tanto propias como ajenas están siempre en constante mutación, pero al mismo tiempo «el ser es y el no ser no es», y eso mientras estamos vivos y a lo mejor después también.

Basta de maniqueísmos y basta de reduccionismos. Lo proclamaba indignado Martín Varsavsky hace poco, y no hay momento u ocasión que no nos obligue a hacer lo mismo a nosotros. En su polémico observatorio acerca de la sociedad y de si mismo en que se ha convertido su weblog, Varsavsky decía no entender porque él escribía en colores y sus lectores (algunos lectores especialmente los argentinos) insistían en leerlo en Blanco y Negro.

De «Wittgenstein flies a kite», a «The Craftsman» de Richard Senett

«Idas y vueltas en nuestras errancias librescas

Con un libro reciente me pasó lo mismo que me pasó en su momento con History of The Pencil. A story of design and circumstance de Henry Petrovski. En viajes sucesivos, que en ese tiempo tomaban intervalos de a lo mejor de un año, lo ví en los anaqueles, lo hojeé un par de oportunidades, y aun así no me lo traje en las faltriqueras que solo admiten una decena por viaje.

Esta vez se trata de Wittgenstein Flies a Kite: A Story of Models of Wings and Models of the World de Susan Sterrett, que en el curso de dos meses ya pasó dos veces por mis manos, en ambos casos a un precio mas que reducido, y que aun así me pareció tan exótico (pero al mismo tiempo tan tentador), que di vueltas y vueltas y otra vez lo dejé reposar en los anaqueles.

La estupidización de las multitudes. El dia que Pedro Barcia se agenció de un aliado de ley.. sin saberlo.

El dipolo nativos/inmigrantes digitales

Que Pedro Barcia haya llevado a un grupito de alumnas geniales de una escuela del interior de nuestro país a refutarlo con donaire, y a dejarlo chiquito por defender posiciones recalcitrantes, ingenuas y poco interesantes, cuando de atender a la emergencia de nuevos tecnodialectos se trata, es algo que recordamos en cada charla que damos porque nos encanta mostrar como la guerra entre David y Goliath es ganada nuevamente por una pequeña David. Que una mocosa de 12 años como Ana Clara dalla Valle de la escuela Kennedy de Pujato Prov. Santa Fé, de vuelta al presidente de la Academia Nacional de la Lengua es algo que da para pensar y nos obliga a tomarnos en serio el dipolo nativos/inmigrantes digitales.

Pero mas alla de la anécdota, no nos llama tanto la atención la postura de Barcia, porque hemos vista mil y una veces a gente de su edad, pedigree, relevancia institucional y defensores del viejo orden analógico exhibir otras semejantes. Lo que realmente nos dejó patitiesos fue toparnos con la tapa de la revista The Atlantic tapizada con un enorme titulo con la caligrafía googlesca que se/nos preguntaba provocativamente si Google no está estupidizándonos «Is Google Making Us Stupid?» por Nicholas Carr (estoy seguro de que Carr no leyó a Cassin para inspirarse en ella, con lo que las preguntas tontas parece que afloran solas).

Un formato exquisito. Un contenido meditado. Una recepcion espectacular, la charla OEA-EAFIT 2008

«Je cherche mon bien oú que je le trouve» (Verlaine)

Hay eventos mágicos. Hay mañanas iluminadas. Hay coordinaciones conductuales que descollan y generan vibraciones colectivas descomunales. Fue eso lo que paso con el colectivo que el 4 de febrero de 2008 organizó una Gran Movilización Mundial en contra de las FARC y en la cual participaron más de 13 millones de personas alrededor del mundo,

Quizás el hecho de que la mesa estuviera en manos de por Rosa Cristina Parra, la coordinadora general de esa movilización fabulosa haya tenido algo que ver. Seguramente contribuyó también el larguísimo viaje en avión desde Buenos Aires a Panamá hecho durante el día, que me permitió digerir por segunda vez a Clay Shirky, y confirmar que mis antiguas lecturas de su weblog (de una densidad conceptual poco común, semejante a las de los de Juan Freire, Gines Roca, Alfons Cornella y no muchos mas) habían sido mas que acertadas, y que su reciente libro contiene muchas pepitas memeticas exquisitas, que nos inspiraron mucho ayer y lo harán mucho mas en el futuro inmediato.

RELPE se pone los pantalones largos

Una larga historia

La semana pasada volví a estar en Bogotá en actividades vinculadas con RELPE, la Red Latinoamericana de Portales Educativos. Asistí por primera vez a esa movida hace exactamente 4 años, cuando el Ministro Filmus me envió a representarlo en lo que serían las conversaciones preliminares para la creación de RELPE y, de paso cañazo asistir al lanzamiento de Colombia Aprende, el portal colombiano, que junto al chileno Educarchile, al mexicano Se piensa y a educ.ar daríamos los puntapiés iniciales de la Red.

Si bien RELPE ha sido un lugar donde educ.ar ha aportado tanto como ha recibido, no queda duda de que lo que sembramos colectivamente ha sido notorio y que conforma uno de los ejes directrices de la labor de educ.ar en cuanto a temática, discusiones, planteos, sugerencias y herramientas (aunque en este área es mucho lo que debemos aun avanzar).

Rosario también sirve para pensar

Rosario -y en especial la Fundación Libertad- se han convertido en mi laboratorio de ideas y acciones. Y no tanto porque lo haya planificado, sino porque el lugar (maravilloso frente al río), el formato (dos clases de 4 horas cada una), el auditorio (pequeño y mas que atento con nunca mas de 15 a 20 personas), y el especial clima que mágicamente se genera en estos encuentros, así lo certifican.

Debo haber ido 3 o 4 veces a ese Curso de Postgrado en Direccion de Sistemas de Información y si bien en su primer edición brindé una exposición mas sistemática y formal (en realidad mas ajustada a lo que deben ser los negocios en la era digital), ya en la segunda le encontré esta nueva función a la invitación, la tercera del año 2006 cumplió plenamente con el objetivo y la que acaba de terminar lo confirmó plenamente.

Cara a cara con los inmigrantes digitales de verdad

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La historia se repite. Muchas veces con tenues variaciones. Pero ese leve desplazamiento nos encuentra tan cambiados, o nos pega tan biseladamente que lo mismo es tan distinto.

Podemos ir tantas veces a un mismo lugar. Veraniego tal vez. Alguna buena excusa laboral. Obligaciones quizás. Un seminario que hay que dictar o tomar dos veces en una misma ciudad. Varias veces a lo largo de un tiempo sincopadamente, como los rituales académicos exigen.

O quizás puede tratarse de un libro o autor con el que venimos conversando desde antaño, pero que por algún motivo insondable de pronto suena distinto, parece como que lo hubiésemos leído por primera vez, o por enésima vez, y aun así algo diferente, misterioso y quizás provocativo nos regala.

Conferencias hay muchas. Pero que valgan la pena se cuentan con los dedos de la mano. La 13a edición del K12 de COSN

picture-2.png Nuestra obsesión por los números

Si si ya conocen mi obsesión con los números, por suerte los locos solemos estar en buena compañía. Porque lo mismo les pasa a Martín Varsavsky y a Alfons Cornella, a Richard Florida y hasta al propio Scott Lash. Lo cierto es que como bien dice el mas grande epistemólogo clínico de los últimos años Dr. House, los números no mienten (aunque claro depende de quien los manipule).

Sino pregúntele a Daniel Pink, el brillante autor de A whole new mind quien deslumbró hace unos días a la audiencia del 13er COSn, entre quienes felizmente nos encontrábamos nosotros, con una poderosa alocución donde gran parte de los méritos se la llevaron los números.