La Rioja once again Llegamos a México hace ya un mes, y no habíamos tenido tiempo de retomar nuestra saga argentina, que había quedado interrumpida…
Tomándonos en solfa a la filosofía y en serio a todo lo demás
La Rioja once again Llegamos a México hace ya un mes, y no habíamos tenido tiempo de retomar nuestra saga argentina, que había quedado interrumpida…
A las pocas horas de aterrizados nuevamente en Buenos Aires, nos sumergimos en uno de los subsuelos del Hotel Panamericano para participar de un congreso sobre educación y turismo organizado en forma conjunta por los ministerios idem.
Se trató del Encuentro Ministerial Iberoamericano: “La educación en turismo como herramienta clave para el sector”, que se llevó a cabo los días 29 y 30 de Junio de 2015 en la ciudad de Buenos Aires Argentina, y contó con la participación de representantes de la Organización Mundial del Turismo, de países tales como; Colombia, Uruguay, Perú, República Dominicana, Guatemala, Brasil, Paraguay, México, Cuba, España, Chile, Portugal; la Academia Argentina de Turismo, Cámara Argentina de Turismo, Ministerio de Educación de Argentina, Representantes del Consejo de Decanos y Directores de Unidades Académicas relacionadas con la enseñanza del Turismo (CONDET) y del Consejo Federal de Universidades Privadas que dictan carreras de Turismo (COFEDIT).
Speculative Everything – Anthony Dunne at Resonate 2013 from Resonate Festival on Vimeo.
No vinimos como turistas a Valencia (ver síntesis al final) sino como ponentes a la 10ma edición de TVMorfosis Los contenidos audiovisuales en el nuevo escenario mediático, habiendo sido parte de la primer camada en Guadalajara en el lejano 2009 donde compartimos cartel con Roberto Aparici, invitados por Guillermo Orozco en lo que fue también nuestra primera visita a esa ciudad.
TVMorfosis voló a la Universidad do Vale do Paraíba(Univap), en São José dos Campos, a Bogotá y tiene previstas escalas en Buenos Aires y Canadá, es un formato eminentemente televisivo consistente en 10 mesas de 4 o 5 participantes y algunas entrevistas individuales. Asistimos como público a su edición Bogotana del año pasado, y probablemente participemos en la próxima que será en Barranquilla en 2016, y nos encuentra en esta ocasión junto a conocidos y amigos como Gabriel Torres, Gustavo Lomelin, Agustin Garcia Mantilla, German Franco, Guillemro Orozco entre otros.
Primera Parte de Varias
Hace alguno años durante mi estancia como gerente General de educ.ar en el Ministerio de Educacion argentino, tuve como ocasional compañera de reuniones y discusiones, a una alta funcionaria que (en especial en relación a las políticas tecnológica del Ministerio, y al intento de implementación de los modelos 1@1 en la Argentina) siendo el mes de Mayo, insistía en que el año estaba perdido. Singular forma de patear para adelante la incomprensión y el desatino de lavarse las manos, cuando siempre tenemos que decidir aquí y ahora, qué hacer y cómo hacerlo.
Aparentemente la funcionaria, que fue premiada con una larga estancia parisina por actitudes de ese tipo, estaría en las antípodas de nuestra excelsa presidenta, quien no para de cantar loas a la década ganada y que, al revés, estando a pocos meses de dejar probablemente para siempre cruzadas insólitas como la crucifixión etaria de un juez de la Corte Suprema, vive en el presente eterno.
Lo cierto es que mas allá de estas asociaciones de ideas seguramente disparadas por nuestro inminente regreso a la madre patria, nuestro año no está perdido, ni la última década ha sido ganada, pero cada vez mas, nuestro año y medio fuera del país ha enhebrado una serie de nuevas propuestas pero sobretodo una oxigenación memética sorprendente y permanentemente se están abriendo nuevas conversaciones de creación de posibilidades -y algunas para la acción- que nos alegran, reconfortan y animan a nuevos emprendimientos, con socios locales e internacionales sin fin.

Hace ya tiempo inmemorial creamos de la mano de cinco valientes ( los que se sumó una decena mas de participantes) un laboratorio de innovación en el seno de Conectar Igualdad, el programa argentino que repartió 3.5 millones de computadoras a todos los estudiantes de los colegios públicos de la Argentina.
El espacio institucional fue lo de menos, podía haber sido allí o en la Luna. La convocatoria de los indiecitos fue cuasi aleatoria. Casi ninguna de las personas que comenzó a trabajar en el Lab, hace exactamente 18 meses, disponía ni del tiempo, ni de la seguridad pero sobretodo, de las ganas de vivir full-life una experiencia de características curiosas, inestables, muy sometida a los vaivenes de la coyuntura, y encima encapsulada en un proyecto político/ideológico que la mayoría no compartía.
A pesar de tantos imponderables, y ayudados por la confianza inquebrantable de quien en ese momento fuera el director del programa, el Lic. en Física, peronista histórico y gran practicante de la tecnología en el seno del estado, Pablo Fontdevila, y semiayudados por una burocracia administrativa, que en ese entonces, más o menos alejada del cepo absolutista de la administración que la sucedió, permitía grados de innovación, porque suponía que el programa iba más allá de la sospecha opositora que lo rebautizó como «una computadora = un voto», un presupuesto mas o menos generoso nos permitió imaginar la que sería una flor de un día.

La Tradición Clásica
Hace chiquicientos años compré dos voluminosos tomos del FCE laboriosamente burilados por Gilbert Highet titulados la Tradición Clásica (traducción del original de 1949 de The Classical Tradition: Greek and Roman Influences on Western Literature). Alli en mas de 800 págines Highet se hacía preguntas que tienen hoy tanta vigencia (sino mas) que hace medio siglo atrás.
¿Qué debe nuestro mundo contemporáneo al mundo de Grecia y Roma? ¿Qué lazo nos une con Homero y Virgilio, con Píndaro y Horacio, con Cicerón y Plutarco? Para Highet los hombres del Renacimiento no necesitaban preguntárselo: la atmósfera en que ellos vivían estaba saturada del hálito de la Antigüedad, pues el Renacimiento, en la literatura, no fue en gran parte sino una resurrección del admirable pasado de Grecia y Roma. Highet, Batesonianamente buscaba (inventar) pautas que conectan.
Pero el hombre moderno, envanecido por sus adelantos técnicos, necesita plantearse esas preguntas. Es lo que hace ese libro de Gilbert Highet. Nuestra deuda para con el mundo clásico, el lazo que con él nos une, los bienes espirituales que de él hemos recibido: tales son sus temas. Tradición y creación individual son las dos grandes fuerzas que mueven la literatura. Y la tradición clásica ha sido y es, una de las más poderosas. Amplifivada hasta el paroximo por la daga de la muerte del libro que hoy vive su enésima reencarnación.
Gilbert Highet traza la historia de esta deuda de las literaturas modernas para con las literaturas clásicas, desde la remota Edad Oscura (bastante menos de lo que creemos) hasta los tiempos presentes, pasando por la Edad Media, el Renacimiento, la era barroca, la era revolucionaria o romántica y el siglo XIX.