
La web como hija única
Casi ningún medio masivo tiene un solo nombre propio que lo origine. No solo porque hubo miríadas de antecedentes fallidos o frustrados, antes de que el ganador que le dió nombre al engendro viera la luz, sino porque en el caso de los medios masivos (desde la Imprenta a la Radio, desde el Teléfono a la Televisión) los múltiples inventores son la norma, y la distancia entre el objetivo logrado de la innovación y su búsqueda original, está preñada de no pocos nombres e ingeniosos remediadores, que le encontraron el uso real a la innovación mientras que los creadores se equivocaron por palmo y medio.








