Hace años que queríamos dictar una materia rara, fuera de todo parámetro. No porque no lo hubiésemos logrado en la UBA durante un cuarto de siglo en sucesivas mutaciones. Cambiando incesantemente de programas, armando equipos grandes que iban rotando a medida que los alumnos devenían ayudantes, egresados y seguían sus múltiples ánimos e historias de vida.
Marina Umaschi nació en Buenos Aires, estudió Comunicación en la UBA (donde fue ayudante de la Cátedra Comunicación II de Anibal Ford y mía). Dimos juntos talleres de epistemología constructivista y proto-digitalismo en La Universidad Nacional de La Plata y de Epistemología sistémica en La Matanza y de epistemologías virtuales en el Instituto Nacional de Antropología entre los años 1992 y 1994)
Cuando una de las primeras Quadra 840AV Multimedia de Apple llegó a la Argentina la usamos para armar una presentación multimedia sobre el 25 de Mayo para estudiantes de secundario en Astound un programa pionero. Allí juntamos a Castelli con Serrat y a Moreno con algún tango. Nos llevó como 40 horas de trabajo y apenas duraba unos minutos.
Un programa académico que nunca Fue CARTOGRAFÍAS CONECTOGRÁFICAS
Después de un atrapante cuatrimestre de verano en el año 2018, recién vueltos de nuestras excursiones mexicanas, tratábamos de mirar en alguna dirección no tan prevista para hincarle el diente a nuevos desafiós, lecturas y propuestas.
En ese entonces (2 años que parecen 2 siglos) estábamos mas que influenciados por las tesis del Parag Khana de Conectografía. Mapear el futuro de la civilización mundial (inclusio le pedimos a Carlo Scolari que nos consiguiera una versión en papel de la traducción castellana de Paidos de 2018) porque queriamos compartirla con los alumnos.
Hoy (mediados de abril) las tapas de todos los diarios del mundo están tapizadas con notas acerca del severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2)
En el caso argentino toda la agenda pública instalada en infinitas conversaciones acerca de la obsesión del (no-pago) de la deuda (interna y externa) y de las posibilidades de hacer crecer a una país descreído, arruinado y desmantelado prevalecientes hasta los primeros días de marzo, se derritió como un helado (aunque la semana pasada volvimos hincarle el diente a ese hueso duro de roer).
Hay muchas maneras de definir nuestra humanidad, buscando el adjetivo que mejor circunscribiría nuestro “diferencial” respecto de otros entes vivientes y/o sentientes (si es que hay alguna).
Por eso sucesivos pensadores y autores nos bautizaron como Homo Politicus (Aristóteles), Homo Sapiens (Biología), Homo Sapiens/Demens (Morin), Homo Faber (Scheler, Arendt), Homo Ludens (Huizinga), Homo Adorans (judeo-cristianismo).
Carole Cadwalladr: Facebook’s role in Brexit — and the threat to democracy
Ya se han cumplido 50 años desde la publicación de una obra señera de un autor cuasi centenario (Edgar Morin cumplirá 99 años el próximo 8 de Julio). Si hasta la mitad de su vida Morin se había floreado con escritos politicos, confesiones personales, endechas sobre el cine y el star system, y hasta un diario de California (lo que no le impidió ser miembro de la resistencia y verse expulsado del Partido Comunista en 1952 por hereje), con la publicación de El Paradigma Perdido, la Naturaleza Humana. Ensayo de bioantropología (Seuil, Paris, 1969), daría un golpe de timón y se aproximaría a una filo-tercera cultura trandisciplinaria antes que la mayoría de nosotros.
Nos encanta hacer reseñas de los mejores libros leídos durante el año. Con tantos viajes, encuentros y publicaciones fabulosas que brotan cada año diciembre/enero son los momentos de pasar en limpio compras, regalos y pirateadas. No es que lo dejaremos de hacer, pero dos posts recientes de Jordi Carrión nos pusieron en un brete.
En el primero Un nuevo canon cultural en diez objetos, Jordi nos proveyó una lista no tradicional: una antología de objetos que conforman, en conjunto, el retrato de una época que ha borrado los límites entre la alta cultura y, por ejemplo, una historia de Instagram. Globalmente denominó a sus radiografiados como Objetos Culturales Vagamente Identificados (OCVI), e incluyó en el set a una visualización de datos, una campaña publicitaria, una lista de reproducción, un proyecto transmedia, una historia interactiva y varias mas.
Cerrando nuestro ciclo de pares inusuales la TESIS de esta entrega define que no podemos impensar nuestro presente, si antes no repensamos nuestro pasado. Y que está todo bien con nuestra valoración de lo colectivo y distribuído, pero en mas de una ocasión son entidades históricas/actantes delimitados las que ayudan a construir nuevos mundos.
Tiempo de Magos muestra que la filosofía importa cuando menos parece hacerlo. Que los héroes intelectuales dejaron su traza cuando los problemas del cotidiano insisten en la inutilidad de las ideas centenarias-demodées.
Nuestra biblioteca de papel (porque en la iPad ya nadan 1.000 títulos, casi todos posteriores a 2010) es inmensa. Y si bien no conserva los 127 mts lineales desperdigados en varios cuartos de otrora, ahora con sus mas de 100 metros alberga mas de 6.000 títulos (los sobrantes siguen aún en unas cajas que no terminamos de vaciar).