
O te diré quien queres ser, o a quien te queres parecer, o a quien sería bueno que uno le copiara los hábitos de lectura, de información, de actualización, de entendimiento.
Como bien dice Daniel Pink en su propositivo (aunque demasiado light «A whole new mind«) en un intento de despertar algunos de los sentidos que tenemos tan dormidos, obnubilados como estamos por la predominancia del lado izquierdo del cerebro, un buen ejercicio sería hojear revistas de todo tipo, porque son un encapsulado de tendencias y de posibilidades.
A veces tenemos que mirar aquellas que están en las antípodas de nuestros intereses y gustos, porque hay que encontrar lo nuevo, desentumecedor, arisco o desfachatado en donde menos lo esperamos.
Rosario -y en especial la Fundación Libertad- se han convertido en mi laboratorio de ideas y acciones. Y no tanto porque lo haya planificado, sino porque el lugar (maravilloso frente al río), el formato (dos clases de 4 horas cada una), el auditorio (pequeño y mas que atento con nunca mas de 15 a 20 personas), y el especial clima que mágicamente se genera en estos encuentros, así lo certifican.
La frontera entre ficción y realidad es cada día mas porosa. Lo que a lo mejor no es bueno ni para la ficción ni para la realidad. Lo cierto es que cada día encontramos mas biografías que parecen inventos y mas inventos que parecen biografías.





