2015 fue un año bisagra.
En cada biografía individual esos años no respetan ni el calendario, ni el santoral. Acontecen cuando ellos quieren o cuando nosotros estamos listo, y ni siquiera aún. Piense el lector en sus años bisagra, los institucionales (fechas en las que terminó una carrera o empezó un matrimonio); en los sabáticos (que en el caso de Stefan Seameister, se traduce en vacaciones pagas para toda su compañia, incluyéndolo a él); en los ahorros de una vida o casi, para hacer el viaje soñado, en los aniversarios de casados (o de devoluciones a la soltería), en los premios nacionales o internacionales, o en las divisorias que cada uno prefiera, pero que esacanden irreversiblemente al mundo, a nuestros mundo en un antes o después.
El primer viaje a Europa o el último; el final de un doctorado que se viene arrastrando desde hace una década o por ahí; el primer hijo o el primer nieto; el primer departamento o la casa propia; el anhelado viaje a China o a algún rincón ignoto del mundo que de ahora en mas será (o no) nuestro lugar en el mundo.





La frontera entre ficción y realidad es cada día mas porosa. Lo que a lo mejor no es bueno ni para la ficción ni para la realidad. Lo cierto es que cada día encontramos mas biografías que parecen inventos y mas inventos que parecen biografías.
Bruma la bella es la perra adorada de Flopi que la acompaña incansablemente desde el 25 de diciembre del 2002, y que Flopi bien definió como un ser superior (como yo le decía a Flora en su momento). Bruma tuvo su merecido homenaje, en muchos posts de alguno de los weblogs de Flopi por ser tan compañera y perceptiva de sus estados de ánimo.A fines del 2003 Bruma tuvo cinco cachorritos. Labradores todos ellos muy bellos de distintos colores. Varios meses antes Flopi me había prometido regalarme uno y si bien al principio me pareció un delirio. al tiempo me fui acostumbrando a la idea.