Saltar al contenido

Categoría: Vivencias

Estatuas vivientes

estatuas01.jpg

Una vieja y sana costumbre

Siempre me llamaron la atención. Desde hace añares. Aunque las ví en distintos lugares, donde seguramente mas me encantaron fue en la Recoleta de Buenos Aires. No eran demasiado sofisticadas y cada tanto esperaba que quienes las encarnaban, se equivocaran o movieran o mostraran algún signo de cansancio. Pero no creo haberlo logrado.

Como tantas cosas que empañan o engalanan la experiencia urbana, después de verlas tanto no les prestamos mayor atención. Igual siempre les tuve admiración y envidia. Por su manejo del cuerpo. Por su ejercicio de la paciencia. Por su capacidad de detener al tiempo y de fijar la atención en un espacio móvil atiborrado de sensaciones superfluas y de estímulos vacíos.

Las Escuelas single-sex ¿promueven o esterilizan la diversidad aúlica?

imagen-1.png

¿Anacronismos organizacionales?

Venía silbando bajito tratando de autojustificarme porque la monarquía tenía algún uso, fungía como cemento social, permitía procesar algunas diferencias, y en definitiva el cuerpo de un rey devaluado y demasiado secularizado aun podía cumplir alguna función pacificadora. Y pensé ipso facto en la reina Isabel en Inglaterra y en el rey Juan Carlos Borbon en España. Y claro la pátina de lo retrógrado enseguida tiñe cualquier reflexión alrededor de la monarquía. Por eso pare la mano tallador! Si nos tomamos en serio las ideas de Salvador Paniker acerca de lo retroprogresivo deberíamos ser mas cuidadosos con esta división sin resto nuevo/viejo.

Porque no necesariamente es cierto que la monarquía sea lo viejo malo, ni que los presidencialismos cesarísticos latinoamericanos sean lo bueno nuevo. Tampoco es cierto que todos los resultado presentes negativos deben ser inevitablemente atribuidos a la novedad, y que por ende debamos inevitablemente volver a algún formato mas antiguo, menos democrático o mas clásico ya que eso solucionaría mágicamente la disfuncionalidad actual.

Cuatro años compartiendo el día a día con el gran Franz Kafka

janouch.jpgLa frontera entre ficción y realidad es cada día mas porosa. Lo que a lo mejor no es bueno ni para la ficción ni para la realidad. Lo cierto es que cada día encontramos mas biografías que parecen inventos y mas inventos que parecen biografías.

Hace ya varios años que la ética del escándalo ha sustituido a la ética de la autenticidad, como si ambas estuvieran tan distantes una de la otra. Por cierto una noción valiosa como la de construcción del universo de ficción resulta mas que valiosa para mostrar que tanto identidades supuestamente biológicas, como identidades sintéticas encarnadas en personajes de ficción no tienen nada de natural y son el resultado de construcciones multideteminadas que tienen en múltiples anclajes y estrategias su basamento tanto conceptual como su inteligibilidad.

Un hijo perro que mereció vivir mas. In memoriam Bateson

batesonyo.jpgBruma la bella es la perra adorada de Flopi que la acompaña incansablemente desde el 25 de diciembre del 2002, y que Flopi bien definió como un ser superior (como yo le decía a Flora en su momento). Bruma tuvo su merecido homenaje, en muchos posts de alguno de los weblogs de Flopi por ser tan compañera y perceptiva de sus estados de ánimo.A fines del 2003 Bruma tuvo cinco cachorritos. Labradores todos ellos muy bellos de distintos colores. Varios meses antes Flopi me había prometido regalarme uno y si bien al principio me pareció un delirio. al tiempo me fui acostumbrando a la idea.

Cuando la semántica es política, pero también un inasible algo mas

humpty.png
Palabras, poder, suspicacia

Hace añares Lewis Carroll nos lo enseñó con una claridad meridiana. Fue cuando inventó este diálogo imborrable en Alicia en el País de las Maravillas

—“Cuando yo empleo una palabra —insistió Humpty Dumpty en tono desdeñoso—- significa lo que yo quiero que signifique. Ni más, ni menos.

—La cuestión está en saber —repuso Alicia— si usted puede conseguir que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.

La cuestión está en saber —replicó Humpty Dumpty— quién manda aquí. Eso es todo”.

Si esta cita desde que la redescubrió Paul Watzlawick se ha empleado en innumerables oportunidades, mostrando una lozanía y un valor heurístico casi superior al esgrimido por el propio Carroll, frente a ciertos usos pragmáticos del lenguaje redespertarla mas que una oportunidad es un mandato.

Vida cotidiana (¿y alienación?) en Playa Unión, Chubut

Una imprevista estancia en Playa Unión

bateson.png

Aunque nos fascinan los mapas de Google y muchos otros mas, los insólitos, los inesperados, los fantásticos, los añorados (me sigue pareciendo maravillosa esa obra que veo a diario en una de las esquinas de mi biblioteca cual es Mapping the invisible y me encantaria agenciarme de otros titulos afines como You Are Here: Personal Geographies and Other Maps of the Imagination de Katharyne Harmon, o de mapas de accidentes posibles como Warning de Nicole Recchia y porque no de experiencias únicas como The Art of Looking Sideways de Alan Fletcher. Para no hablar del impresionante Cartographia: Mapping Civilizations de Vincent Virga). Pues bien mas alla de tantas exquisiteces con solo agarrar uno de esos que descansan en las góndolas de las estaciones de servicio tendríamos para mas que sorprendernos y maravillarnos.

El Weblogging social. Fase coloidal entre el weblogging individual y las redes sociales

picture-9.png

Hacer/Pensar ida y vuelta

Aristóteles insistía en que no se podía hacer y reflexionar sobre el hacer al mismo tiempo. Una cosa es hacer la historia y otra muy diferente la historiografía sentenciaba hace miles de años. Y así sucesivamente con cada una de las otras disciplinas. Una cosa es la física y otra la filosofía de la física.

O al menos así lo era mientras la epistemología estaba separada de la acción, y mientras la filosofía se imaginaba como una retórica voluntarista -o una propedeútica a las zonas áereas- mientras que lo único que realmente importaba era la acumulación de conocimientos y la resolución de problemas (dualismo que la polémica Barañao vs científicos sociales no hizo sino reactivar).

Si no hablamos de los nativos digitales, ¿de quiénes estamos hablando?

add-shirt.pngParadigmas y nativos digitales

Cuando Thomas S. Kuhn, después de muchos papers preparatorios y atisbos de usos posibles, lanzó al mundo la noción de paradigma (científico) una bola se echo a rodar, y el meme tuvo tal éxito que a los pocos años se convirtió en un genérico lingüístico. Pero que una idea o una frase bien lograda atice controversias, genere una heurística y abra un campo de extensión conceptual donde antes no había nada no siempre es indicador de buenas prácticas.

No habían pasado tres años desde la publicación de la primera edición del libro seminal de Kuhn La estructura de las revoluciones científicas para que una comentarista (Margaret Masterman) no tuviera mejor idea que diseccionar los usos del término encontrándose con el sorprendente resultado de que en la propia obra maestra de Kuhn el término había sido utilizado en mas de 25 sentidos diferentes.

Porque queremos tanto a Dr House

picture-2.pngLa estílistica videográfica

En la última década los canales de cable viendo exhibiendo decenas de series norteamericanas. Muchas de las cuales (básicamente las que se pasan por HBO, Fox, Warner Channel y Universal) han mostrado auténticas gemas del género, han desplegado un estilo videográfico «La estilística videográfica de 24. La idiosincrasia de una serie sin par.»), pero sobretodo han ido tan lejos al punto de permitirle a la principal teorizadora de estos temas en castellano Concepción Cascajosa Virino sostener con sumo tino que mucha de la buena televisión es tan o mas buena que mucho del mejor cine.

Efectivamente fue esta especialista la que en un libro inesperado y sumamente necesario como Prime Time Las mejores series de TV americanas de CSI a Los Soprano (Ver nuestro primer encuentro con esa joyita en «En las penumbras de un Airbus 320-600 o el extraño gabinete del Doctor Raffo«, ató de cabo a rabo un universo amorfo, que si bien para muchos de los espectadores salteados que los visitábamos tenían un algo en común (ese aire de familia tan bien bautizado por Wittgenstein) carecíamos del concepto justo que pudiera englobarlos.

Desconfianza, apatía, contrademocracia

contrademocracia.jpg

Debatir lo imposible

Los argentinos somos capaces de debatir lo indebatible, y al revés de no debatir lo debatible. Fallos como los de la Cámara de Apelaciones de la provincia del Neuquén que consideraron que “es posible un embarazo sin acceso carnal” y que “no puede descartarse que no haya habido introducción ni siquiera parcial del pene en la vagina”, al referirse al abuso por parte de una nena de 12 años del crápula de un policía retirado de 73 años, nos dejan pedaleando en el aire. Mientras, somos bombardeados a diario por infinitos discursos acerca del debe ser, de lo que yo haría si estuviera en tu lugar, de una oposición que se cree santa y divina y siempre sabe lo hay que hacer hasta que llega al gobierno y allí se olvida de todo de repente, etc. etc.

Pero si casos extremos como estos nos indignan y nos sumen en la perplejidad, lo que debería llamarnos mas la atención es la sumatoria permanente de excentricidades, barbaridades, incomprensibilidades, fenómenos extravagantes y teratológicos que por su número, frecuencia y aparición en los mas diversos ámbitos algo nos deberían estar diciendo como síntoma. Porque es tan sistemática y generalizada su aparición y propagación que mucho mas que de una casualidad o eventualidad debe tratarse seguramente