(Minutos 19.08/55.10)
XVI Foro Latinoamericano de Educación
El Foro Latinoamericano de Educación, organizado por Fundación Santillana, con el apoyo de OEI, BID y Unicef Argentina se estructura a partir de un Documento Base escrito para esta oportunidad. Este año el libro que contiene este documento se llama “Tensiones y horizontes educativos en tiempos de cambio: ¿y si la secundaria fuera distinta?”, y fue escrito por Rebeca Anijovich y Graciela Cappelletti. (se lo puede bajar aquí)
Como muchos de los anteriores (y nosotros contribuimos con uno en 2023) el documento es simpático, sintético, toca pocos temas, los importantes; resume y propone; suma una fina bibliografía; exhuma años y décadas de antecedentes previos, y sin alharacas ni aspavientos se focaliza en los grandes problems (aquí tensiones) y abre algunas esperanzas (horizontes) frente a una realidad despiadada en momentos de colapso cultural y civilizatorio que se lleva a la escuela por delante sin mayores consideraciones.

Es obvio que la escuela no revertirá este colapso porque ella es parte del problema y no de la solución (decimos nosotros). Las modificaciones en las aulas no cambiarán a la sociedad hasta tanto la sociedad no entre en las aulas, aunque ahora lo está haciendo mas bien por las ventanas que por la puerta, y no con ánimos de renovar el mobiliario o de hacerla mas convivial sino todo lo contrario, sin cambiar ni su función ni su modo de ser.
Pero el documento no se amilana y resbala por los actores más significativos -y las energías potenciales- que podrían sacarnos un tanto del marasmo en el que nos hemos metido (in)-voluntariamente.
1. Asi en un rápido paneo las autoras revisan el sentido que tiene la escuela secundaria hoy. El desfase que existe entre la estructura tradicional del sistema y los modos contemporáneos de aprender y habitar el mundo (que la desbordan por todos lados). El sentido de la escuela argumentan, no se impone: se construye, algo que compartimos plenamente desde hace décadas. En vez de lamentarse por la pobre escuela que tenemos hacen lo posible por imaginar (aunque quizás no alcance con eso) una diferente, mas inclusiva y sobretodo mas efectiva… multidimensionalmente
2 Prestan suma atención a la figura docente insistiendo en que su perfil no se reduce ni a lo técnica ni es unívoco. Ya que enseñar hoy implica una triple especialización: disciplinar, pedagógica y vincular. Remiten a experiencias de co-docencia como las que hemos observado en los colegios nazarenos Montserrat en Barcelona, y que practicamos en el 1@1Sarmiento en 2011, y que desde el Ciclo Básico en la UBA en 1985, pasando por la Cátedra de Datos (1996-2022), y ahora por EscenariosUdEsA (2020- ) [aunque claro en estos casos estamos hablando de experiencias universitarias -peropara nosotros no hay gran diferencia entre los niveles-)], poniendo en valor el acompañamiento mutuo y el trabajo colectivo] (nos surgen muchas dudas acerca de lo disciplinar -que para nosotros debería ser antidisciplinar y lo pedagógico -que debería ser antipedagógico).

3 Conceptualizan a los estudiantes, no como receptores pasivos del saber, sino como protagonistas activos de su aprendizaje (por eso en nuestras clases en UDESA ellos se hacen cargo del 80% del tiempo de clase). Insisten en la pedagogía de la pregunta ampliando los alcances del aula hacia la comunidad y el mundo digital, ya no como opción sino como mandato sine qua non de todo aprendizaje posible/deseable.
4. Dedican mucha atención y esfuerzo a la dimensión de la afectividad (que denominamos hace una dácada atrás en nuestros primeros tiempos del Colegio Hebreo Maguen David en México, como hackeo vincular). No hay aprendizaje sin el diseño de estados de ánimo, no hay clase posible sin un Pulso del Mundo que contextualice quien habla, recordando la máxima maturaniana de que todo lo dicho es dicho por alguien.
5. Como corresponde a cualquier acontecimiento que ocurre a la derecha de la compuerta evolutiva que se abrió el 30 de Noviembre de 2022 con la puesta en circulación social masiva del ChatGPT, le dedican un capítulo a las IAG (inteligencia artificial generativa) que hoy operan desbocadas y fungen alternativamente como héroes o villanas. El capítulo sobrevuela la temática en un momento de profunda confusión epistemológica (mas que pedagógica) sobre la cuestión.
6 Para nosotros el capítulo mas interesante es aquel donde aparecen las alteraciones de los formatos escolares tradicionales. Flexibilizar los diseños, aceptar que la forma es contenido, redibujar el tiempo son algunas de las constataciones que explorábamos cuando acuñamos el Proyecto Facebook en 2009, así como la noción de pentahackeo escolar (tiempo, espacio, contenidos, evaluación y vínculos) poco después.
7 El capítulo que atrapa mucho a las autoras es el de la evaluación buscando crear una calificación justa y significativa, poniendo la mirada en la retroalimentación como derecho pedagógico e insistiendo en la necesidad de promover actividades auténticas en el aula ¿Quién no podría estar mas de acuerdo? Aunque en estos tiempos de redefinición de todo, quizás habría que imaginar incluso formas post-evaluativas, si es que esta expresión quiere decir algo :-).

8. Cierran la obra buscando transformar a la educación desde adentro hacia afuera promoviendo prácticas reflexivas compartidas bajo diversos formatos: Espacios institucionalizados de encuentro; Rondas de narración de experiencias; Talleres de co-observación.Equipos de indagación pedagógica. 5 Registro reflexivo compartido.
Todo muy bien, pero…
La sistematización es amplia, los temas tratados son los necesarios, la bibliografía está actualizada y resuena convincente. Lo mas llamativo del informe radica en que no habla de la clase en general sino de la clase en la escuela secundaria. Y de lo indispensable que resulta su transformación, si queremos mejorar nuestros niveles de alfabetización, de lectura de la realidad, de sintonía intergeneracional y de actualización cognitiva. ¿Quién no podría estar mas de acuerdo?
Contrainstituciones Polimáticas
Atendiendo a nuestra fobia pedagógica ancestral todas las indicaciones de las autoras nos resuenan, pero no las vemos solo como una oportunidad para la reflexión sino como una exigencia política de urgente implementación. El gradualismo pedagógico (como el económico) no conduce a nada mejor. La escuela secundaria (lo mismo ocurre con la escuela primaria y especialmente con la universidad) está en estado terminal. Ninguna terapia moderada la sacará a flote. Todo los que plantean las autoras debe escalar masivamente y a corto plazo.
Mientras, debemos imaginar muchos otros espacios para- meta- o infra-escolares donde (auto)reformarnos, acuñar distinciones y pensar/hacer mejor. El monopolio cognitivo escolar se ha perdido para siempre. Lo que necesitamos no es solo una reforma radical de la educación, sino formas de aprender que vayan y estén mas allá y mas acá de la escuela.

Pero sobretodo requerimos habilidades en los docentes y en los alumnos muy diferentes a todas las que están en juego hoy, profusamente mencionadas en el informe. Por eso proponemos centrarnos no tanto en lo disciplinario, lo pedagógico e incluso lo afectivo (como una dimensión mas) e insistimos en la reforma radical de los marcos mentales para que estudiantes y docentes se conviertan en Framers, expresión acuñada por Kenneth Cukier; Viktor Mayer-Schönberger y Francis de Véricourt contemporáneamente a la pandemia.
El contexto en el que estos tres autores (y las docenas de colaboradores que los asisten y les sirven de voceros) es la promoción de La virtud humana en la era digital ¿Qué es exactamente lo que los humanos siempre harán mejor que los robots (o cualquier humano que actúe como tal)? Algo que la inteligencia artificial no puede conseguir: la capacidad humana para formular nuevas preguntas y analizarlas con otro marco de referencia.
Los marcos son modelos mentales del mundo que utilizamos para entender los problemas más difíciles y son la base de la creatividad, el pensamiento crítico y la innovación. Ahora que las investigaciones en Inteligencia Artificial y el Big Data nos demuestran cuánto han mejorado en memoria y procesamiento de datos, nuestra capacidad de contextualizarlas se ha convertido en una función crucial. Pero no se trata solo de IA sino de algo mucho ms amplio que en la década de 1980 se teorizó como paradigma indiciario (de la mano del genial Carlo Ginzburg).
Empleado desde épocas remotas por los cazadores primitivos y difundido a lo largo del siglo XIX entre intelectuales de distintas procedencias como G. Morelli (crítico de arte), Arthur Conan Doyle (creador del detective Sherlock Holmes) o Sigmund Freud, el paradigma de los indicios propone un conocimiento histórico basado en la recopilación e interconexión morfológica de huellas, rastros o síntomas.
Lo que necesitamos son docentes que aparte de descollar en inducción y deducción (las metodologías para aprender todo lo que sabemos y el core de como la escuela o la universidad enseñan) sean maestros en el arte de la abducción (el corazón del paradigma indiciario).

La abducción (teorizada también por Charles Sanders Peirce y por Thomas Sebeok; por Umberto Eco y por Gregory Bateson) es una forma de razonamiento que crea una hipótesis explicativa, una nueva idea o teoría, a partir de una serie mínima (a veces un solo ejemplo devenido en caso) de hechos observados. Es una inferencia que introduce lo desconocido, a diferencia de la inducción, que determina valores, o la deducción, que extrae consecuencias necesarias de una hipótesis. La abducción es un proceso lógico del descubrimiento que, aunque parece ser instintivo, es fundamental en todos los procesos de aprendizaje para generar las ideas que luego serán rescatadas y difundidas por la inducción y la deducción.
Apostamos pues por una escuela y una universidad Framer. En ese entorno las propuestas arriba esbozadas forman parte de la escalera que -wittgensteiniamente- tendremos que tirar una vez que hayamos llegado a ese nuevo nivel discursivo-práxico.
Conocemos innumerables instituciones dedicadas a fomentarlas y a promoverlas: desde el célebre circulo antidisciplinario de Jena (historizado exquisitamente por Andrew Wulf) a los míticos entornos de la Bauhaus de Weimar, Dessau y Berlin; o el Black Mountain College de Josef Albers en Carolina del Norte, o mas recientemente (ya tienen ambos mas de 40 años) al Media Lab del MIT o al Instituto de Complejidad de Santa Fe. Pasando por la quijotesca Universidad de Vincennes en 1969 (o la Universidad Libre de Venado Tuerto o la Universidad Trashumante como miniencarnaciones locales) hasta llegar a a mediados de los 2010 a la Universidad Minerva y mucho mas recientemente al proyecto Antikythera en el Bergruen Institute en Los Angeles..
Todos santuarios de la abducción al palo. Esa es la senda que hay que recorrer. A ver quienes se animan. Por suerte ya hay muchas decenas de miles de estudiantes y miles de docentes que la están recorriendo al igual que nosotros, con nosotros, contra nosotros.
Referencias
Bridle, James. Modos de Existir. Mas allá de la inteligencia humana. Galaxia Gutenberg, 2024.
Burke, Peter. The Polymath: A Cultural History from Leonardo da Vinci to Susan Sontag. Yale University Press, 2021.
Dosse, Francois Vincennes, Heurs et malheurs de l’université de tous les possible. Payot, 2024.
Krakauer, David C [World hidden in plain sight] The evolving idea of complexity at the Santa Fe Institute 1984-2019. the Santa Fe Institute Press, 2019.
Cukier, Kenneth et al Framers. Framers, La Virtud Humana En La Era Digital. Turner, 2021
Diaz, Eva The experimenters. Chance and design at Black Mountain College. The University of Chicago Press, 2015.
Ginzburg, Carlo Mitos, emblemas, indicios. Morfología e Historia.Gedisa, 2008.
Harries-Jones, Peter Upside-down Gods. Gregory Bateson’s World of Difference, Fordham University Press, 2016.
Kosslyn, Stephen & Nelson Ben Building the Intentional University: Minerva and the Future of Higher Education. The MIT Press, 2018
Wulff, Andrea. Magníficos rebeldes: Los primeros románticos y la invención del yo. Taurus, 2022.
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