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Categoría: Crónicas

Visitando China por primera (pero seguro que no por última) vez en la vida. Haciendo escala en Dubai Cuarta Parte

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1. El Burj al Arab allá lejos y hace tiempo

Sería 2007 o 2008. Haciendo zapping caímos en NatGeo presentando una serie llamada Megaestructuras destinada a inventariar algunas de las construcciones mas llamativas de las últimas décadas. En capítulos anteriores y posteriores (113 hasta la fecha) mostrarían como había sido posible la construcción de edificios únicos, barcos de tamaño colosal, represas descomunales, siempre en el registro del gigantismo y de los desafíos ingenieriles mas descabellados.

Pero lo que vimos ese día nos hizo empalidecer de envidia y nos mostró la potencia del ingenio humano, la voluntad de desafío de un colectivo con la pata del diseño afincada en Londres, y con la voluntad de llevar adelante un proyecto imposible, cual sería construir el primer hotel 7 estrellas del mundo, dar a un hotel de lujo inusitado la forma de una vela, depositarlo en medio del mar y convertirlo en uno de los iconos arquitectónicos del siglo XXI.

Se trataba obviamente del Burj el Arab, un enorme volumen flotante en la costa de Dubai, que fue uno de los primeros lugares que quisimos visitar ni bien aterrizamos en la capital turística de los Emiratos Arabes (EU), donde recalamos afortunadamente durante 3 días y 2 noches camino de vuelta a la patria lejana.

Visitando China por primera (pero seguro que no por última) vez en la vida. Tercera Parte

Dos sistemas, un pais. El año 2047 está mucho mas cerca de lo que creemos

1. De China a Hong Kong

Lo dijimos hace 10 días y lo ratificamos hoy, cuando en la madrugada de Honk Kong vemos por última vez las calles mojadas, la estación de buses en Kowloon arrancando su diario trajín, oteando de refilón el Harbour Plaza Metropolis, shopping mall del hotel en el que estamos alojados, y habiendo vivido intensamente durante 2 días la vida en esta ciudad a la que anhelábamos conocer desde al menos 1986 (cuando estuvimos en Singapur, Penang y Bangkok) y a la que tardamos tanto en llegar.

A diferencia de lo que nos pasó con Pekín, donde nuestras expectativas eran bajísimas y fueron mas que colmadas, e incluso con Shanghai, donde esperábamos bastante pero recibimos mucho mas, a Hong Kong entramos con el pie torcido. Veníamos en un Ferry desde el puerto de Shenan en las afueras de Guangzhou, muy alejado del centro. El barco, aunque ocupado a medias, parecía un Seacat de los que van a Colonia, el día estaba nublado y contrariamente a lo que nos habían prometido no vimos nada del célebre skyline.

Llegamos en un santiamén a nuestro alojamiento en Kowloon la zona de los 40 hoteles, pero no estábamos frente a la bahía sino en una subida para la cual había que tomar un shuttle que en 8 minutos nos dejaba en Nathan Road, la joya de la corona de la ex-colonia británica. Dar unos pasos fue encontrarnos con la quintaesencia del consumismo y el capitalismo al palo. El show en la promenade de las estrellas nos mostró un bello fondo de edificios en la vera isla de Hong Kong, empañado por las nubes y un pésimo sonido. Por fin fuimos a comer a una rica cantina italiana Fat Angelo, pero nada nos sorprendía demasiado. Y peor aun nos fue con la excursión a Peak Victoria tapado de nubes, seguido de una visita a una pequeña playa abusivamente comparada con la bahía de Guanabara, terminando en una forzada excursión en Sampán que no parecía ir a ningún lado.

Visitando China por primera (pero seguro que no por última) vez en la vida. Segundaa Parte

Yéndonos de Pekin a marcha forzada

Nos quedaron muchas cosas que contar de nuestra visita a Pekin, desde la visita al Templo del Cielo que incluye al Salón de Oración por la Buena Cosecha; el Altar Circular y la Bóveda Imperial del Cielo en el parque Tiantan Gongyuan, al sur de de Pekín, asi como las impresiones que nos causaron las visitas a los talleres de Cloisenne y a una fábrica de seda, para no hablar de la ceremonia del té y especialmente del shock que nos dio cuando aterrizamos (siempre raudamente nunca mas de una hora o dos) en Sanlitun y nos dimos una vuelta por el Apple Store (curiosamente cuando Tim Cook estuvo la semana pasada en Beijin no visitó a ése sino al de Joy City).

Pero como la agenda no se detenía y nuestro viaje era lo mas parecido al hop on hop off que hacemos cada vez que tomamos uno de esos colectivos turísticos que recorren las ciudades en un par de horas, y permiten bajarse y subir ininterrumpidamente, apenas estábamos degustando impresiones (siempre acompañadas de un Starbucks cercano y de toneladas de fotos que no podíamos subir a Facebook porque está censurado aquí en China), ya estábamos tomando el vuelo a Xian en un atiborrado Airbus 330 repleto de jovencitos canadienses que estaban haciendo viajes de intercambio con sus homólogos chinos.

Para nuestra sorpresa, despachar las valijas, pasar por el control migratorio, escanear el equipaje de mano, esperar en los gates no tiene nada del caos e improvisación como pudo haber sido hace 10 o 20 años atrás. Pero hoy con uno de los aeropuertos con mas tráfico del mundo, cuando 78 millones de pasajeros pasan anualmente por Pekin (es el segundo aeropuerto mas visitado del mundo, aunque Atlanta le gana por mas de 10 millones pero báiscamente de pasajeros dom®esticos) todo eso es historia vieja. Lo cierto es que con una hora de retraso (muy común en los aeropuertos enormes) y después de un viaje sin novedades llegamos a Xi’an una de las 10 zonas urbanas mas grandes China (8 millones de habitantes) donde Cristina, una guía solicita nos deposito en Titan Times un hotel de lujo a pocas cuadras de la gran muralla.

Visitando China por primera (pero seguro que no por última) vez en la vida. Primera Parte

1, Allá lejos y hace muchísimo tiempo en 1977

ciudad-prohibida

Eran años oscuros en la Argentina, y si bien el dólar era tan barato o mas que en estos días, por alguna recóndita razón nos parecía que viajar, respirar otros aires, explorar nuevas latitudes no estaban al alcance no tanto del bolsillo cuanto del deseo. Lo cierto es que una oportuna conversación con una terapeuta de aquel entonces nos abrió una excelente ventana de oportunidad.

Porque sin saber qué o porqué, proveniente de absurdas (aunque no ilógicas) resistencias internas algo nos impedía viajar a USA y asistir a un congreso internacional que tendría lugar en la Universidad de Binghantom, Estado de Nueva York en Agosto de 1977 sobre sistemas complejos. Y finalmente logramos despedarnos de nuestra molicie, y probablemente ese viaje haya sido una presión selectiva clave en todo lo que ocurriría, pensaríamos y haríamos después.

Porque si bien habíamos vivido en Paris en 1969, y habíamos estado en media Europa y habíamos pasado dos meses bautismales en Brooklyn en el año 1975, alguna inercia nos corroía aún, y no nos dejaba levantar vuelo conviertiendo a loss desplazamientos en oxígeno que enriquece, en vez de amenaza que inmoviliza.

Pero bastó que llegáramos al desolado Binghantom en pleno verano sin estudiantes ni docentes, alcanzó con conocer a Francisco Varela y entablar una amistad profunda y eterna con él hasta su muerte en 2001, para que de allí en mas el bichito de los viajes nos inoculara para siempre.

Por eso volvimos al año siguiente y asistimos a una conferencia en Washington sobre prospectiva, y repetimos al año subsiguiente y nos quedamos en USA en 1980/1 haciendo un Master en Sistemas en la Universidad de Louisville, y empezamos a hacer escalas permanentes en México y Brasil hasta llegar a la apoteosis de los años 2010 y 2011 cuando viajamos 7 veces a Europa y 5 a USA cada año.

Seminario-Taller Globalización, Ciudadanía y la E-democracia

Volviendo a Santiago

Había estado decenas de veces en Chile, y en una oportunidad había asistido a una reunión de un par de días en la CEPAL. Por lo tanto tenía una ligero recuerdo de un barrio elegante y refinado en las entrañas de Vitacura, en donde un grupo de chilenos vive de manera cuasi fantasmal, laborando en un organismo internacional. Lo que no sabía es que la CEPAL no era la única institución de esas características en ese rincón de la bella comuna, y que en sus alrededores anidaban otros organismos como delegaciones locales de la OIT, la FAO y para mi sorpresa de que la propia FLACSO Chile estaba en el barrio.

Su nueva sede que este año cumple prístinos 10 años está sobre la avenida Dag Hammarskjöld y no existía cuando participé del anterior evento desde mi afiliación en CLACSO. Curiosamente nunca me había ocurrido tener que visitar sus instalaciones. Finalmente lo hice este pasado jueves ante una invitación que me resulto insólita en su momento, convocado a participar en el cierre de un proyecto de investigación sobre participación política y eDemocracia.

El mismo fue activado originalmente por Cristóbal Cobo (quien al instalarse en el Internet Institute Oxford perdió contacto con el mismo) y fue llevado adelante por la Secretaría General de FLACSO, en conjunto con Telefónica Latinoamericana, (aqui el streaming en vivo )

Un temario para la e-democracia

La programación dividió el evento en tres modulos: 1:SOCIEDAD EN RED, CIUDADANIA GLOBAL, NUEVOS CONCEPTOS con sendas presentaciones de Florencio Ceballos, (IDRC): ¿Qué está pasando en el mundo? Redes Ciudadanas y sociales y del propio Cristóbal Cobo: E-democracia, nuevos marcos conceptuales http://t.co/HAJbhySi_.

En el MODULO 2:E DEMOCRACIA en AMERICA LATINA. EXPERIENCIAS EXITOSAS vimos: Diversas Perspectivas comparadas en la región a cargo de Eduardo Villareal, (FLACSO-México); Cuando hablamos de redes sociales, ¿de qué estamos hablando? por Rodrigo Araya (Tironi asociados); Mejores prácticas en e-democracia en América Latina por Alejandro Barros (e.nable) y Participación Ciudadana Digital en la Política Localpor Javier Sáenz Coré, (MuNet e-Gobierno)_.

Finalmente la jornada se cerró con MODULO 3:E DEMOCRACIA y POLITICA donde se trataron: E-democracia: voto electrónico por Ignacio Porras, (ARSChile), E-democracia y derechos ciudadanos por Felipe Heusser, (Fundación Ciudadano Inteligente), E-democracia, medios de comunicación y ciudadanía por Arturo Arriagada (Univ Diego Portales), y finalmente se cerró el módulo con una corta charla mía titulada crípticamente «E-democracia en el contexto de la regulación de medios«. Las palabras finales estuvieron a cargo de Claudio Orrego, Alcalde de Peñalolén

Una tarde en el MALBA. Diálogo vibrante entre Jacobo Siruela y Rafael Cippolini

(Casi) nunca ir a charlas públicas

Desde que me vine a vivir a Tigre, pero probablemente desde mucho antes, casi nunca voy a reuniones y encuentros, no asisto a presentaciones de libros, no veo películas u obras de teatro (salvo ocasionalmente en Nordelta) y es mas que raro que me desplace, especialmente al centro para un encuentro cultural.

Pero cuando el domingo vi un aviso en la contratapa de la Revista Ñ comentando que al lunes siguiente en el MALBA Rafael Cippolini iba a dialogar con el mitico fundador de la editorial Siruela, Jacobo, me pareció que el evento y la convocatoria mas que lo ameritaban, y que valía la pena romper con tendencia sy asistir al evento

La charla fue corta, duro justo una hora, sirvió como telonera para la pelea de fondo que veria a Ophran Panuk en el mismo podio, y a través de las buenas disgresiones de Rafael me enteré de muchas intimidades, gustos, delectaciones y pasiones, que después complementaria con referencias tanto de la Wikipedia como a una excelente entrevista El lujo de trabajar y vivir libre que le hizo el diario El Pais hace ya 6 años atrás a Jacobo Fitz-James Stuart Martínez de Irujo, conde de Siruela e hijo de la Duquesa de Alba, porque de el se trataba y el balance fue mas que positivo cuando en general no es así.

Ferias del libro eran las de antes (ni tanto ni tan poco)

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Conociendo a la FIL en su 25to aniversario

Había oído hablar de la Feria de Guadalajara múltiples veces. A diferencia de la nuestra que ya cumplió sus rubicundos 37 años, y ocurre en nuestro otoño, ésta tiene lugar la última semana de noviembre y a nosotros se nos antoja con sabor a primavera y promesas de verano a vuelta de página.

Sabía de muchas actividades que tenían lugar en su seno y de su carácter híbrido ya que hace las veces de Feria del Libro para la multitudes como la nuestra, que ya llega a las 1.100.000 personas, aquí no pasa de las 600.000, pero en un período de tiempo mucho menor apenas 9 días, y me pareció que había mas actividades -también me equivoqué se trata de unas 500 contra las 1.000 nuestras, otra vez empaquetadas en menor tiempo-, pero también hace de fiesta de los editores (hay cerca de 18.000 aquí contra un puñado en la nuestra).

Los grandes números dicen poco y nada de lo que es estar en un inmenso Hotel (hay varios mas alrededor) a metros nomás de la gigantesca construcción -igual con lo inmensa que es no tan grande como el complejo de la Rural) donde están pasando todas estas cosas.

Este año la Feria celebra su 25ma quinta edición y la fecha es mas que buena para tirar la casa por la ventana y celebrar no la muerte por inanición del libro, sino al contrario su rubicunda existencia y la promesa de muchas Ferias mas (o al menos así quieren creer sus organizadores).

La sociedad inteligente será hija de la política no de la tecnología

La política y la tecnología. Dos velocidades que no se mezclan ni de casualidad

El problema con la tecnología es que va demasiado rápido. No sabemos muy bien para qué sirven tantos gadgets, aparatitos, dispositivos, y antes de que hayamos aprendido a usar el 10% de sus disponibilidades (affordances), se vuelven obsoletos, algunos gurúes se esmeran por sustituirlos por versiones mas aggiornadas y supuestamente mas potentes y útiles, y asi se nos va acumulando chatarra tecnológica sin parar, y quedamos tan descontentos o «en pelotas» como antes, y los estantes y placares albergarán tantos juguetes que nos deslumbraron el dia de su bautismo y que ahora han devenido inútiles por motivos de los mas variados.

El problema con la política es que va demasiado lenta. Sus promesas no se cumplen, sus vaticinios rara vez encarnan en bienestar colectivo, su comprensión de la dinámica ecológica, tecnológica, económica y hasta convivencial es harto precaria y con algunas excepciones, en general, quienes ganan una elección pierden la siguiente, y a quienes toman las medidas mas antipáticas no les va ni mejor ni peor que a las que toman las simpáticas.

Hay excepciones y momentos históricos particulares, pero cada día queda mas claro que los votantes se encuentran tan sorprendidos e insatisfechos con sus gobernantes, como los mismos políticos que hacen malabarismos para husmear el aire del tiempo y ver de qué lado ponerse para no ser arrasados por los vientos de la historia, cada día mas casquivanos e impredecibles.

Para colmo quienes saben (o creen saber) algo de política desconocen por entero a la tecnología, a la ciencia, a las humanidades, a los discursos de la complejidad. Y viceversa quienes conocen (o creen conocer) de algunos de estas temas, o practicas no se imaginan, no les interesa, no pretenden ni se ocupan de bajar a la tierra de la confusión, las demandas contradictorias y la barbarie cotidiana, esos secretos arrancados a la naturaleza o a la historia, en prístinos laboratorios, o en silenciosas cavernas de la meditación pero que rara vez subsisten en el barro de la vida cotidiana, es decir de lapolítica.

Lecturas de viaje y las convulsiones estremecedoras de la lucha entre la pantalla y el papel

Los interrogantes significativos para germinar necesitan de semillas potentes

Vivir en la Argentina al final dle mundo, obliga a que los viajes hacia el norte lleven de medio día a día entero cuando hay conexiones o destino menos usuales que alcanzar. Esa peculiaridad abre la posibilidad para lecturas muy variadas (combinadas a veces con algo de escritura), y sobretodo en los tiempos de espera y descanso cierta tranquilidad y distancia asociadas a la lejanía que permite sumergirse en autores y temas que rara vez trasegamos en casa.

Las visitas a las librerías muy densamente pobladas como las sucursales de La Casa del Libro, las recomendaciones de amigos y conocidos, los tweets que nos azuzan diariamente, y ahora las recomendaciones algorítmicas de revistas como Zite van alimentando nuestras búsquedas y sobretodo afinan nuestra capacidad de hacernos preguntas que es la debilidad mas palmaria de la educación actual.

Porque la discusión no pasa tanto por si Google nos hace mas o menos estúpidos de lo que ya éramos (leit-motivo de la obra reciente de Nicholas Carr justamente titulada Superficiales), sino mas bien de como orientarnos en la construcción de interrogantes significativos, que por ahora mayoritariamente están atesorados en libros de mediano y largo aliento y sobretodo en revistas (hechas por verdaderos connoisseurs), en polémicas (cada vez menos frecuentes) donde los interlocutores están en cierto plano de igualdad intelectual y moral y que hunden sus raíces en varios siglos de tradición letrada e iluminista.

En un mundo en donde sobran respuestas, lo que necesitamos son algunas preguntas, no cualquier pregunta, preguntas que combinen actualidad científica (que estén basadas en el merodeo experimental), pero que al mismo tiempo rebasen el funcionalismo a través de la creación de contextos ligados a la convivialidad. Y si bien no hay mucha sobras que cumplan con estos requisitos (un excelente contraejemplo es La democracia del conocimiento: Por una sociedad inteligente de Daniel Innerarity. todav’ia mas infrecuente es encontrar estas guías en blogs, Facebook o Twitter.