Resistencia, lejos muy lejos
Estuve en Resistencia por primera y única vez hace unos años. Cuatro o cinco. Quizás el News se acuerde de la fecha con mas precisión que yo. Era una tarde de calor agobiante y me habían invitado por indicación de Juan Carlos Asistein a unas jornadas de TIC’s y educación que, dormidas durante casi una década, habían despertado de pronto y me tenían de invitado estelar.
Ese día apenas ví algo de la ciudad, creo haber corrido de un lado a otro, tal vez conocí a la Ministra de Educación (que era también responsable de CyT), y me quedó una imagen de docentes con ganas, ávidos, dispuestos a saber de que se trataba.
Volví anteayer al Chaco, esta vez de la mano de Mempo Giardinelli quien hace 15 años se lanzó a una aventura maravillosa y generosa cual fue inventar la Fundación Mempo Giardinelli en el Chaco para el fomento de la lectura.




La Larga Cola en General
Rosario -y en especial la Fundación Libertad- se han convertido en mi laboratorio de ideas y acciones. Y no tanto porque lo haya planificado, sino porque el lugar (maravilloso frente al río), el formato (dos clases de 4 horas cada una), el auditorio (pequeño y mas que atento con nunca mas de 15 a 20 personas), y el especial clima que mágicamente se genera en estos encuentros, así lo certifican.
Hace ya mas de 10 años que Pine y Gillmore mostraron que el camino de los minoristas pasaba por la customización de masa. Como todo pronóstico, ese debería ser relativizado a la luz de una experiencia atípica cual es la de la marca Apple que en estos días acaba de ser bendecida por Fortune como la compañia minorista con el branding mas alto de USA.
