JUEVES 10 DE SEPTIEMBRE (DIA 171)
(AGP) Lo decíamos el otro día. Xul Solar fue un polímata inmarcesible y quien sino el mismo para autodefinirse como tal, desde un lugar un poco incómodo eso sí: «Soy campeón del mundo de un panjuego que todavía nadie conoce: el panajedrez. Soy maestro de una escritura que nadie lee todavía. Soy creador de una nueva técnica musical, de una grafía musical que permitirá que el estudio del piano, por ejemplo, sea posible en la tercera parte del tiempo que hoy lleva estudiarlo. Soy creador de una lengua universal –la panlingua– sobre base numérica y astrológica, que tanto contribuiría a que los pueblos se conociesen mejor unos a otros. Soy creador del neocriollo, lengua que reclama al mundo de Latinoamérica. Soy el director de un teatro que todavía no funciona…”… (1947, revista El). Como dijo Borges: “Previsiblemente las utopías de Xul Solar fracasaron, pero el fracaso es nuestro, no es suyo. No hemos sabido merecerlo”. Xul Solar fue un creador que mostró al mundo otros mundos.


