Cerrando nuestro ciclo de pares inusuales la TESIS de esta entrega define que no podemos impensar nuestro presente, si antes no repensamos nuestro pasado. Y que está todo bien con nuestra valoración de lo colectivo y distribuído, pero en mas de una ocasión son entidades históricas/actantes delimitados las que ayudan a construir nuevos mundos.
Tiempo de Magos muestra que la filosofía importa cuando menos parece hacerlo. Que los héroes intelectuales dejaron su traza cuando los problemas del cotidiano insisten en la inutilidad de las ideas centenarias-demodées.
Nuestra biblioteca de papel (porque en la iPad ya nadan 1.000 títulos, casi todos posteriores a 2010) es inmensa. Y si bien no conserva los 127 mts lineales desperdigados en varios cuartos de otrora, ahora con sus mas de 100 metros alberga mas de 6.000 títulos (los sobrantes siguen aún en unas cajas que no terminamos de vaciar).
Los pares inusuales se dicen de innumerables maneras. Esta semana, fuimos acicateados por el otorgamiento del reciente Nobel de Economía a Abhijit Banerjee, Esther Duflot y Michael Kremer, dedicado al «enfoque experimental para aliviar la pobreza global». En un reciente viaje a Chile nos encontramos con las vicisitudes que sufre la implementación de recomendaciones de políticas públicas. Mientras, examinamos una vez mas la dificultad en cuanto a crear bandas creativas. Así las cosas, nos replegamos sobre la obra de Mariana Mazzucatto que brinda una visión refrescante contra el reduccionismo que imagina a la innovación hecha y derecha como proveniente del sector privado, y al Estado como un gigante bobo. Siendo que éste invierte decenas de miles de millones de U$ en innovación y desarrollo para el sector privado. De estas «colisiones meméticas» nació este nuevo par inusual (con mas contexto que en los episodios anteriores). Que lo disfruten.
Las series sirven para pensar (y tomar decisiones)
Cuando decidimos hacer mi-última cursada en @datosuba modelada sobre una serie de televisión reciente, varios factores convergieron en esa opción. Hace un cuarto de siglo esta cátedra se inició con análisis teóricos y conceptuales evaluando el poder de la Inteligencia Artificial (al uso en 1996), y desde entonces tantas cosas pasaron en este territorio, que una lectura aggiornada no podría ser mas que bienvenida. Las series de TV de la tercera generación dorada (Carrión, 2011, Cascajosa Virino, 2017)) cada vez sirven para pensar mejor. Los diálogos metafísicos de Westworld –la serie elegida en particular su primera temporada– son de una hondura poco común.
Los pares inusuales se dicen de muchos modos. Trátese de autores que ven lo mismo de manera antagónica. O de autores provenientes de campos disciplinarios antagónicos que ven lo mismo de manera muy similar.
Volvimos a encontrarnos con Mariana Maggio en la primera sesión del seminario Filosofía de la innovación en la UNTREF. Esta vez coincidimos en nuestra reverencia por textos seminales ligados a la cultura digital (Castells, 2001; Serres, 2013; Baricco, 2019), y sobretodo en que estamos asistiendo a una nueva fase de la transición del mundo letrado de Gutenberg, con sus verdades monológicas, la detección de inconsistencias, la secuencialidad y la linealidad, a otro muy distinto y ortogonal con el anterior.
¿Cuándo devenimos quienes somos? ¿A los 20, a los 30 años, en el recodo de cualquier cambio de década? ¿Quiénes, o qué nos hacen ser los que somos? ¿Nuestros amores, nuestras desavenencias, nuestros compinches, los de cabeza, de cuerpo, de voluntad o de pensamiento? ¿Porque se ha puesto de moda escribirle a nuestros yoes de otrora? ¿Y mucho menos comúnmente queremos comunicarnos con nuestros yoes del futuro?
Durante décadas creí que mi modo de hacer distinciones había quedado signado por 5 grandes maestros pensadores: Michel Foucault, Thomas S.Kuhn, Gregory Bateson, Fernando Flores y Francisco Varela, en riguroso orden de aparición.
1. Diseñando espacios de aprendizaje extra-curriculares y curriculares.
Al tercer día de trabajo ya teníamos por detrás muchas horas de diseño y de diálogo, lo que nos permitió avizorar con mucha mas precisión hacia dónde debíamos dedicar nuestro ingenio y esfuerzo.
Por ello después de haber revisado innumerables experiencias de Labs de Artes y Ciencias, de recuperar experiencias ajenas y propias, de bucear en nuestra propia experiencia de de estar diseñando espacios de aprendizaje extra-curriculares, pero también curriculares, desde hace 7 años
empezamos a centrarnos en textos, experiencias, ejemplos, demos y desafíos que podrían servir de trasfondo de escucha para hacer nuestra propia Montserrat experience.
La lectura pormenorizada de este último libro de Barabasi y de sus colegas, una vez tamizada por sus fuentes, lecturas oblicuas, cierto autoensalzamiento de Barabasi con su propio éxito, una síntesis muy ambiciosa de -mas que de leyes indicaciones acerca de cómo triunfar-, merece profundas relecturas sobretodo siguiendo los pasos de sus colaboradores y continuadores, que son parte sustancial de su propio recorrido
No siempre pero bastante seguido hacemos el listado de los libros que nos rompieron la cabeza durante el año en curso apenas transcurrido. Es un rito que no le hace mal a nadie, que ordena retrospectivamente nuestro gusto insaciable por los temas mas diversos y que nos lleva a justificar nuestras inversiones cognitiva (aunque cada vez compramos menos comparativamente con décadas pasadas).
Además estos listados son cada vez mas fragmentarios, limitados e inconclusos. Porque como en este caso están limitados a los libros de papel que han pasado por nuestras manos (a nivel de lecturas de solapas han sido muchos centenares), y que por razones de empatía, decoro o mucha ganas, han terminado por engrosar los estantes ya atiborrados de una biblioteca en estado de desquicio total (prometemos que la pondremos a cero en el 2019).
Y por otra parte propuestas como las de de Pierre Bayard en Cómo hablar de los libros que no se han leído, Anagrama 2011 (original 2007) vuelve aun mas inútiles a listados como el nuestro. Aun así nos llevamos (le llevamos) la contra a Bayard y hacemos nuestra síntesis anual con la misma
Porque en Cómo hablar de los libros que no se han leído, Bayard no solo asume con naturalidad nuestra sempiterna condición de no-lectores (por mucho que seamos ávidos devoradores de libros, el número de lecturas pendientes siempre será infinitamente mayor), sino que convierte esa en apariencia vergonzante no-lectura en el núcleo mismo de la lectura