Hace años que queríamos dictar una materia rara, fuera de todo parámetro. No porque no lo hubiésemos logrado en la UBA durante un cuarto de siglo en sucesivas mutaciones. Cambiando incesantemente de programas, armando equipos grandes que iban rotando a medida que los alumnos devenían ayudantes, egresados y seguían sus múltiples ánimos e historias de vida.
Primer día gris de la cuarentena. Menos consumo de ficción que la que practicábamos cuando estábamos de vacaciones. Nuestros vecinos hacen trampitas y alojan hijos por una noche, la guardia llama al 134. Se preocupan de que las piletas de las casas en construcción, y que el pasto no crezcan tanto como para alimentar al dengue. Colapsan los ingresos cerrados a la capital. Los municipio se creen countries norteamericanos y bloquean los caminos. Los camiones no pueden abastecer, los médicos llegan tarde a trabajar. Tenemos que acumular paciencia y rezar (aunque seamos agnósticos).
Hace exactamente 60 días nos propusimos con un grupo de tertulianos de un círculo de lectura que todos los integrantes transcribiéramos experiencias de lo vivido a partir del día 1 de la Cuarentena iniciada el Viernes 20 de Marzo en Argentina. Podía tratarse de testimonios, fotos, citas, algún tweet. Buscaríamos focalizarnos en COMO la estábamos viviendo, QUE estábamos sintiendo, PORQUE creíamos que nos está pasando esto, y COMO creíamos que será el mundo una vez que (esta) pandemia termine.
Un programa académico que nunca Fue CARTOGRAFÍAS CONECTOGRÁFICAS
Después de un atrapante cuatrimestre de verano en el año 2018, recién vueltos de nuestras excursiones mexicanas, tratábamos de mirar en alguna dirección no tan prevista para hincarle el diente a nuevos desafiós, lecturas y propuestas.
En ese entonces (2 años que parecen 2 siglos) estábamos mas que influenciados por las tesis del Parag Khana de Conectografía. Mapear el futuro de la civilización mundial (inclusio le pedimos a Carlo Scolari que nos consiguiera una versión en papel de la traducción castellana de Paidos de 2018) porque queriamos compartirla con los alumnos.
La conversación que acapara casi todas las notas de las tapas de los diarios del mes de Marzo raya en lo esquizofrenizante tratando de contestar las preguntas mas básicas ¿porqué nosotros? (después de todo una pandemia acaece cada 100 años, la última fue la de la influenza en 1918), ¿porqué ahora? (cuando muchos insisten en que el capitalismo no tiene nada qué ver con lo que esta pasando), ¿cómo salimos de la cuarentena? (ahora que los médicos se han convertido en los legitimadores del poder político), y sobretodo ¿cómo sigue la película? (porque todos los actores de esta tragedia sabemos que no volveremos al pasado, pero nadie sabe si el futuro será para mejor (no hay muchos indicios), o si para peor (hay algunos indicios).
Estas apostillas estará incluída en el próximo número 85 de la revista Experimenta de Madrid
Hay muchas maneras de definir nuestra humanidad, buscando el adjetivo que mejor circunscribiría nuestro “diferencial” respecto de otros entes vivientes y/o sentientes (si es que hay alguna).
Por eso sucesivos pensadores y autores nos bautizaron como Homo Politicus (Aristóteles), Homo Sapiens (Biología), Homo Sapiens/Demens (Morin), Homo Faber (Scheler, Arendt), Homo Ludens (Huizinga), Homo Adorans (judeo-cristianismo).
Después del inicio general de la primera semana de nuestra nueva materia con Julito Alonso en la Carrera de Diseño de la Universidad de San Andrés, en esta segunda reunión incorporamos nuevos materiales, sistematizamos sitios y bibliografía, asistimos a presentaciones de los alumnos, y fuimos mechando visiones, lecturas, enfoques y antecedentes, para ir delinenado una mentalidad o inteligencia prospectiva (o futurizadora).
La década de 1960 fue la segunda década prodigiosa del siglo XX. Previamente los roaring 20’s, o «Jazz Age» (años locos) fueron la primer década en tener un apodo: «Roaring 20s». Los locos años veinte obtuvieron su nombre de la exuberante cultura popular que definió a la década. Fue la década que creó un cambio político y social dramático, abrió la libertad para las mujeres, y masificó la apropiación de los avances en las ciencia y en la tecnología.
Nos encanta hacer reseñas de los mejores libros leídos durante el año. Con tantos viajes, encuentros y publicaciones fabulosas que brotan cada año diciembre/enero son los momentos de pasar en limpio compras, regalos y pirateadas. No es que lo dejaremos de hacer, pero dos posts recientes de Jordi Carrión nos pusieron en un brete.
En el primero Un nuevo canon cultural en diez objetos, Jordi nos proveyó una lista no tradicional: una antología de objetos que conforman, en conjunto, el retrato de una época que ha borrado los límites entre la alta cultura y, por ejemplo, una historia de Instagram. Globalmente denominó a sus radiografiados como Objetos Culturales Vagamente Identificados (OCVI), e incluyó en el set a una visualización de datos, una campaña publicitaria, una lista de reproducción, un proyecto transmedia, una historia interactiva y varias mas.