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Cine por los aires

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Llegué con algo de tiempo al aeropuerto de Ezeiza para tomar mi avión a Chile. Lo cierto es que tenia unos minutos apenas para embarcar y pase raudo por la librería del primer piso y me agencie de dos libros, en vez de uno, y casi me compro un tercero.

Que me comprara el ultimo de John Berger es una trivialidad, porque este viejo genial ya me engatuso (y para bien) muchas veces, por lo cual agenciarme de El tamaño de una bolsa (Alfaguara, 2004) que en ingles es de un bolsillo) era obligado. Con solo revisar el prologo ya nos promete un manjar.


Pero mas me llamo aun la atención una compilación de entrevistas de Laurent Tirand Lección de cine. Clases magistrales de grandes directores explicadas por ellos mismos (Paidos, 2004).

Lo había visto por ahí. pero esperándome a la entrada de un vuelo corto era un tentación mas que obligada y ya pude apreciar porque Tirand se metió a hacer este libro y goce muchisimo la primera de las 21 entrevistas a John Boorman.

Mi cultura cinematográfica es tan gruyere como la enologica. A veces degusto un buen vino (que rico que es el Luigi Bosca Syrah) pero otras no distingo un cabernet de un sauvignon, o un chardonnais de un beaujolais.

Con las películas me pasa lo mismo. He visto muchisimas y algunas han sido buenisimas, pero se poco y nada de directores, del cine de autor conocía cuando tenia 20 años, y ahora me enfrasco alternativamente en bodrios o en maravillas sin ningún plan preconcebido.

Pero si mi practica de espectador de cine deja tanto que desear, de lo que me puedo jactar es del amor que tengo por el cine como forma expresiva. Y en este sentido este libro es un manjar mandado a hacer. Porque Tirand transcribió las entrevistas, armo triadas o tetradas etarias con los directores, y si bien su selección tuvo mas que ver con los 20 de los 70 originalmente anotados que logro entrevistar en Paris, el muchacho hizo sus deberes y cada dialogo no tienen desperdicio.

De las 10 películas mas conocidas de Boorman la única que tengo fresca es El Sastre de Panama con un impecable Pierce Brosnan. Boorman nació en 1934, no fue a ninguna escuela de cine, es un autodidacta pleno y tiene el cine en las venas.

Los señalamientos y comentarios que hacen son exquisitos. No usa mas de una cámara, para él el cine es escritura pura. Nunca ensaya con los actores el mismo día, sino en la jornada previa para preservar la naturalidad. No le gusta hacer películas largas. Desprecia el brutalismo del cine actual.

Venera las enseñanzas de Griffith y considera cruciales al primer plano y al plano secuencia, nunca rueda mas de dos tomas, insiste en que hay que adaptar el papel al actor y no a la inversa y cada dia que pasa cree que sabe menos de cine que antes.

El hombre es un grande y las dos reflexiones que mas me atrajeron fue cuando insiste en que el cine es exploración, implica peligros y lleva a algo nuevo.

El mismo por ejemplo descubrió que el hilo conductor secreto que lo llevo a filmar Excalibur era un triángulo amoroso virtual que mantenía el mejor amigo de su padre con su propia madre -algo de lo que evidentemente se anoticio -para su consternacion- despues de haber terminado y revisto la pelicuca.

La otra fue cuando compara al cine con las tareas insanas ya que incluye una cantidad innumerable de variables difícilmente controlables. Goddard decía que hay que ser loco para empezar a filmar y Boorman comparta esta visión solo que el se animo. Si bien todavía hoy duda hasta de volver a filmar la prueba esta en el pastel, y el hombre que nunca estudio cine ha demostrado de modo concluyente que sabe hacerlo y sobretodo que es capaz de transmitirlo y de formar a otros a través de tutorías.

Ya empiezo a leer la seguidilla de entrevistas que vienen: a Antonioni, a Woody Allen, a Martin Scorsese, a tantos otros. El libro promete y cumple.

Publicado enLenguajes

2 comentarios

  1. e. esain e. esain

    Pierce Brosnan es lindo, pero Geoffrey Rush como The Taylor of Panama está bastante más lejos.
    Sergio Wolf debe coincidir, estoy segura.

  2. Piscitelli Piscitelli

    No se que dira Wolff, pero ese Geoffrey de cuyo nombre no me acordaba la rompe

    Gracias por señalarmelo

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