¿Que es una vida bien vivida? La torturada existencia de Lili Massaferro.

Hembra codiciada, Lili, se presta sin rodeos al juego
La tapa del libro de Laura Giussani “Buscada, Lili Massaferro: de los dorados años cincuenta a la militancia montonera” la muestra en una foto de los años 60 con una Lili hermosa y desafiante con poco mas de 30 años en uno de sus infinitos momentos de transición.
Porque lo que nos queda de este libro testimonial y militante son muchas impresiones y emociones, no siempre alentadoras, acerca de una vida que tuvo mil puntos de bifurcación y que si bien fue la de miles de madres e hijas en la Argentina en este caso contó con la voluntad testimonial de la hija de un trío de amigas inseparables -hasta la muerte-: Piri Lugones (la nieta del poeta y la hija del torturador como a ella cínica pero con precisión le encantaba autopresentarse) que fue trasladada y asesinada en 1978, de Julia Constela -cuya hija seria la cronista de esas tres vidas- y de Liliana Massaferro que vivió muchas vidas y que transito por una vorágine de dolor, desclasamiento, amores y desamores que mas alla de su intensidad indiscutible, nos dejan pensando y mucho en que consiste realmente una vida bien vivida.
Lili -que habia nacido en 1927- tuvo 4 hijos, dos con Manuel Belloni y dos con Marcelo Lafarrere. Y si bien su vida tuvo muchas idas y vueltas tal vez lo peor y lo que la marco para siempre fue el asesinato de su hijo Manolo Belloni a manos la policía de Tigre en 1971. Desde allí y en un furibunda carrera política Lili se convirtió a partir de los 44 años -y como combinación de militancia, ascendencia, portacion de hijo asesinado y varios elementos mas contradictorios y complejos) en dirigente política, y termino siendo la Secretaria General de la Rama Femenina del Movimiento Peronista Montonero.
Lo que vuelve inmensamente rica este biopic es el recorrido por la vida de una mujer que (se) hizo las mil y una. Que podía haber sido mil personajes distintos y probo con unos cuantos hasta legarnos una rica y confusa variedad de personajes.
Mil mujeres en una
De alguien que a mediados de los años 40 curso estudios en la mítica carrera de Filosofía y Letras cuando aun moraba en la calle Viamonte. Que se caso jovencisima para liberarse de su padre y que toda su vida estuvo atada a la segunda casa paterna de la Calle Conesa 400 donde alternativamente vivió la liberación y la asfixia durante mas de 50 años.
De una mujer hermosisima que llego a ser la protagonista de avisos despampanantes de los cigarrillos Arizona, y que actúo en un papel mas so menos refulgente en una par de películas a fines de los 50/60 (como La casa del ángel basada en una novela de Beatriz Guido una de sus conocidas de entonces) para aborrecer después de esta acotada experiencia para siempre al espectáculo.
Que durante muchos años se dedico exitosamente a las relaciones publicas y que amaba ir a los festivales de Cine en Mar del Plata cuando estos aun merecían ser amados en sus inicios.
Que tuvo amores e historias innumerables con hombres variopintos. Que fue mimamda o deseada (y alkguan vez seducida) por varones de ley comno fueron Fernando Birri, Miguel Brascó, Leopoldo Torre Nilsson, Héctor Álvarez Murena, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Bobby Aizemberg, Carlos Burone, Oski Que trastorno enormemente la relaciones familiares incluyéndo a mas de uno de ellos como padres postizos por periodos breves.
Que casada en segunda nupcias y después del asesinato de su hijo se invento una militancia fervorosa que la puso en la clandestinidad y la obligo a abandonar a sus dos hijos del segundo matrimonio.
Que mantuvo ya mayor amar amores apasionados y desgarrantes con dos de los intelectuales mas importantes de la Argentina como fueron Paco Urondo y como lo sigue siendo nuestro mayor poeta laureado Juan Gelman.
Que tuvo que irse de la Argentina durante 13 años y que durante 8 años no volvió a ver a sus hijos. Que después de mil y un arrebatos se reconcilio con Marcelo Lafferrere y junto a el paso desde su vuelta la Argentina los años de la despedida y del desconsuelo.
Que sufrió enormemente de una hepatitis mal curada que devino en cirrosis, y de una tromblofebitis eterna que la tuvo internada al final de su vida con diagnostico terminal muchas veces y de los que volvía gracias su curiosa amistad con Juan Pablo el hijo de Alcira Argumedo -un chico que tenia la misma edad que su hijo Manolo al ser asesinado- quien la trajo de la muerte varia veces.
Varias historias en una
Pero la historia de Giussani no es sol el racconto de los avatares de una mujer aguerrida y luchadora como pocas, sino también de 50 años de historia política en la Argentina y fundamentalmente de los enveses y reveses del peronismo, en particular en relación con los Montoneros.
Aquí la historia se entrelaza con muchos otros escritos de las ultimas dos décadas que tratan de entender lo ininteligible -aunque el doctor Azubel diga otra cosa.
Porque en otras obras como la monumental trilogía de Martín Caparros y Eduardo Anguita La voluntad (1997 en adelante), o de Juan Gasparini Montoneros final de cuentas (1999), y especialmente en Montoneros la soberbia armada de Pablo Giussani (1984) (padre de Laura y curiosamente olvidado en su propio racconto de lecturas) lo que vemos es el negativo de la historia de Lili Massaferro.
Laura Giussani que en general es bastante equilibrada en su narración de la confusa historia de política de la época, y que incluso critica al militarismo ridículo de los Montoneros en que plena debacle vestían en sus reuniones de orden cerrado en Europa, camisas celestes con estrellas de 8 puntos y un cuello adornado por una tacuara y un fusil cruzados que llevaban en bolsos y se calzaban en destino, sin embargo trastabilla muchas veces porque en su libro hay confundidos dos o tres objetivos que difícilmente acuerden entre si.
Que una hija quiera contar la historia de su madre, o mejor aun de la mejor amiga de su madre, alternativamente una señora de su casa y una fierecilla indomesticable, que un día atravesada por la locura de los 70 se convierte en militante, es su derecho como el de cualquiera.
La siempre abierta tentacion de contar la historia en futuro anterior
Que esa persona que haya visto partida su vida en dos, haya sido una heroína avant la letra y que siempre haya tenido el potencial de convertirse en la luchadora y revolucionaria que finalmente fue, al punto del endiosamiento resulta bastante poco creíble (la mejor anécdota que corrobora esas hipérboles es cuando supuestamente la Pepa en Cuba en los 70 recibe entrenamiento revolucionario y tiene mejor rendimiento físico y capacidad respiratoria que los chicos que tenían 20 años menos que ella.
También es mas que dudoso aceptar a pies juntillas la versión que nos da Giussani hija de la historia argentina entusiasmada como estaba en suponer que la visión peronista montonera de los 70 era un visión radiante, clara, mayoritaria y destinada a mejores fines si no hubiese sido traicionada por la estrategia ladina de Peron que jugándole sucio a la Tendencia Revolucionaria termino traicionándolos.
La tarea a la que se presta Laura Giussani es un ejemplo supremo de reescritura de la historia en futuro anterior. Porque poco y nada tiene que ver la Lili supuestamente arriesgada, que se salva de una balacera en una manifestación en los inicios del peronismo como mera curiosa y la dirigente montonera que se animaba a discutirle de igual a igual a Firmenich y a Vaca Narvaja.
Porque si bien se rió de y abandono rápidamente su carrera cinematográfica y publicitaria de ningún modo la frivolidad le fue ajena, sus amistades (especialmente H. Murena) no eran precisamente progresista (aun cuando la acogió paternalmente a su lado cuando ella deambulaba herida por la traición de Paco Urondo), y el hecho de ser una excelente relacionista publica así lo testimonia.
Imposibilitados (y nada deseosos) de tirar ni la primera ni la ultima piedra
Ojo somos los últimos en pretender juzgar a Lili Massaferro, pero conocemos compañeras de militancia suyas que no se sentian muy cómodas cuando una señora de su casa recién llegada a la política les tiraba el cadáver de su hijo ante cualquier decisión o conclusión que eran de su agrado.
Ni siquiera insinuamos que Lili fue un Blumberg bajo otras condiciones, aunque algo nos hace resonar esta desagradable conexión. Y aunque empatizamos con el dolor de madre y el coraje de la militante, la suya no nos parece una saga que amerite el carácter de heroica que Giussani quiere atribuirle.
No niego que la lectura del libro en aviones y en otros países no me contagio un dejo de nostalgia y melancolía. La aun hermosa señora de 58 años vendiendo bijouterie en la calle Goya en Madrid, la mujer que es abandona por Paco Urondo y como represalia lo denuncia a la conducción montonera que pacatamente lo degrada por infidelidad contrarrevolucionaria, nos genera todos tipo ambivalente de emociones. Pero ninguna nos la hace ver como una heroína o una predestinada.
Si tal vez nos la presenta como otro testimonio cruel de como la Argentina fagocita a sus hijos y a sus madres, y de cuan difícil es sentir y pensar en un país donde una pequeña burguesa termina como comandante guerrillera, y donde un hijo seguramente brillante y maravilloso es inmolado por la represión preventivamente como le paso a varios miles en nuestro país.
Igual seguimos con muchas dudas acerca de los destinos de la Juventud maravillosa, cada vez se nos vuelve mas inasible la viabilidad y plausibilidad de esas ideas a mediados de los 70, y el decurso de mundo nos parece cada vez mas implacable condenando retrospectivamente al horror y al fracaso de antemano a tamañana aventura que inmolo en su objetivo a decenas de los miles de nosotros. Con un costo inmedible y con cicatrices insuturables
Claro jugar a los condicionales contrafacticos, desde la derrota es cobarde y mañero. Porque quien nos dice cuanto mucho peor podria haber sido nuestro presente de no mediar esa voluntad de transformacion en su momento.
Tambien son muchos los que aviesamente insisten es que el destino que nos toco fue desencadenado por esa locura.
Sea como fuere el futuro no amanece promisorio, y la ola de atentados fundamentalistas en el mundo (de un cuño muy dispar a esa violencia), nos muestra cuan lejos estamos de entender al presente, cuanto nos cuesta reinterpretar al pasado y que dificultoso se nos antoja diseñar el porvenir.
La obrade Giussani es con todo un buen ejercicio de construccion de la memoria, mas allad e nuestras disidencias y de nuestras discrepancias -que no son pocas.
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5 comentarios
Leí con muchísimo interés tu comentario sobre el libro. Te agradezco la lectura atenta y pormenorizada.
Coincido en que Lili no es una heroina, y en momento alguno la considerá tal.Hace poco un muchacho de veinte años me entrevistó y preguntó: Cuál es el ejemplo que nos deja Lili?
Casi largo una carcajada, ya que está claro, y creo que en las páginas del libro están todas sus debilidades expresadas, que no es ejemplo de nada.
Todos los que la conocimos sabemos que podía ser tan encantadora como insoportable. Como todos.
De todas formas, sirva como excusa para reflexionar, discutir, y repensar parte de una historia, que todavía es.
Un abrazo,
Laura
PD: no cité el libro de mi padre, simplemente porque no lo utilicé para el libro. Tampoco cité ninguno de los de mi marido (Hernán López Echagüe). Imagino que sus pensmientos y vivencias ya estarían en mí, y no tuve necesidad de recurrir a sus escritos.
en otra epoca y por internet, aprovecho para agradecer el recuerdo que Laura hace de mi abuela y padre.
espero contacto de todo quien quiera contactarme.
como tantas otras victimas de la represion, me encuentro a los 37 años queriendo seguir armando (me).
maria belloni
marbelloni@yahoo.com.ar
Típica estupidez argentina: la necesidad de idolatrar a cualquier frívolo/a aventurero/a, sin inteligencia y sin integridad.
Leí el libro y me parecio interesante… humano, desprovisto de grandes pretenciones y por eso novedoso. En si la vida de Lili, es curiosa y sin dudas ha vivido más de una vida. No es una heroína, (como tampoco lo fue Norma Arrostito, tambien leí ese libro). Si fueron mujeres comprometidas con su tiempo, valientes y contradictorias, como todos nosotros. Saludos.
Me costó muchísimo conseguir el libro, felicitaciones Laura G.!. Lo busqué durante mucho tiempo por que quería saber sobre la mujer de Urondo, la que se atrevió a denunciar el abandono cuestionando a la dirigencia sobre los conceptos que definían el “hombre nuevo”. Conozco el hecho por La Voluntad (creo)
En el 74 empecé la facultad en Mendoza, fui testigo de cosas que aún no logro entender en su total dimensión. Hoy con los años, luego de leer vorazmente todo lo que encuentro de esa epoca, me sorprende la “moralina” que se supone tenían los jovenes militantes. Mattini relata anécdotas sobre la condena a la masturbación en las cárceles y a la infidelidad por parte de militantes del ERP, Lanata cuenta el repudio (causa de murte!) a la homosexualidad en el Ejercito Guerrilero del Pueblo de Massetti y la historia del ejecutado por onanista.
Si esto fue así Lili Masaferro fue doblemente transgresora por la vida que tan intensamente vivió.
Gracias Laura por el libro, ya estoy leyendo el nuevo.
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