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Rodolfo Walsh un escritor y militante de carne y hueso

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Nacidos como somos en estas pampas nuestro ideal de escritura no pasa necesariamente por Henry James o James Joyce. Ni por Ernst Hemingway o William Faulkner. Con toda la admiración, mayor o menor, que tenemos por esos tótems.

Ah si claro si de luminarias actuales se trata, mas de uno nos querría convencer de escribir (y de admirar) a Coetze o a Sewald, a Tabucchi o a Saramago, a Jelinex o a Auster, Amis y compañía.


Y ojalá pudiéramos o supiéramos como hacerlo, pero en realidad mas que a ninguno de ellos quien nos podría servir de guía y de Sur en estos tiempos de glocalización no es otro que el mítico (y mistificado) como bien dice Eduardo Jozami quien esta dictando el seminario Rodolfo Walsh y tres décadas de la política argentina a lo largo de seis lunes, hasta el 29 de noviembre, en el Centro Cultural Ricardo Rojas:

Porque Walsh es un tipo que cada vez que uno lo relee nos dice cosas. Pero ademas, y esto es algo que se sabe poco y se dice menos aun, Walsh siendo tan representativo de la generación de los ‘70, tanto en sus definiciones políticas como en su actitud como periodista e intelectual, tuvo una gran lucidez en los últimos momentos de su vida en 1976/7 como para hacer una crítica del proceso en el que estaba participando.

Mientras que el militarismo, la fuga, el exilio voluntario u obligado y el terror represivo deliro a personajes como Firmenich y Galimberti llevándolos al paroxismo de un terrorismo que ellos no podían encarar, Walsh ya en esa época se refería a los derechos humanos, y fue uno de los pocos que le planteó a la conducción de Montoneros que era necesario buscar algún tipo de salida que tuviera como objetivo el restablecimiento de la democracia.

Claro que Walsh es sobretodo sinónimo de lecturas imprescindibles como ¿Quien mato a Rosendo García? Operación Masacre y es cuento único que fue Esa mujer.

Pero no es menos importante la combinación de talento y heroísmo que confluían en la persona y en la obra de Walsh. Lo que Jozami rescata y relata y son pocos los que lo admiten. A saber la perfecta normalidad de Walsh. No era un semidiós. Tenía sus rabietas, sus manías de intelectual, pero eso no le impidió ser un militante político muy consecuente.

Ni Walsh era un loco que de un día para otro se inmolo frente a los militares para convertirse deliberadamente en un mártir. Pero tampoco se trataba de un escritor burgués que rechazó la literatura y se entregó a la militancia.

Walsh siguió siendo un escritor hasta el último día de su vida. Y se cuestionaba por no poder seguir escribiendo. No casualmente en sus últimos días, ante la evidencia de la derrota, cuando empieza a espaciar más sus contactos con la gente de la organización y plantea la necesidad de una resistencia más a largo plazo y hasta más individual, vuelve a pensar en su novela y retoma la escritura de sus cuentos. No es el intelectual que no tenía mucho que ver con la política, ni el escritor que terminó con sus vacilaciones pequeño-burguesas y se hizo militante. Es mucho más complicado: es las dos cosas. Eso lo hace fascinante como bien dice Jozami.

Pero claro Walsh -que deploraba no entender muy mucho al marxismo, cosa que en cambio Firmenich aprendió un fin de semana antes de hablar en la cancha d e Atlanta en agosto de 1973- fue uno de los últimos que entendieron que la primera obligación del intelectual revolucionario era hacer la revolución, como se decía entonces.

Por eso Jozami que no se come ningún amague, que es lo mejorcito que paso por y dejo como legado el Frepaso, insiste que sin reivindicar modelos y sin tener que casarse con palabras grandilocuentes, de tener que tener uno Walsh seguramente debería serlo.

La verdad es que me encantaría ir a ese seminario o al menos poder escuchar de primera mano de Jozami anécdotas y recuerdos de una relación con alguien como Walsh que seguramente me hubiese gustado tener como amigo y como mentor.

Publicado enLenguaraces

14 comentarios

  1. macarena duboy macarena duboy

    realmente me intereso este tema porque no conocia nada acerca de este escritor y periodista.me gusto vastate de verdad………

  2. me gustaria q hablaran sobre la carta q embio el escritor a la junta militar

  3. Michelle Michelle

    Y si cambiamos la V de bastante por la B de envió, que no es con M sino con N… no quedaría mejor?

  4. Facundo Facundo

    Porque no comentan su militancia en montoneros, cuanta gente mato y/o cuanta gente mando a matar.

  5. Nora Nora

    A Facundo:
    Cuando la lucha es desigual uno se defiende como puede. Uno quiere decir una persona, una agrupación, un país. Nosotros perdimos a Rodolfo, un hombre indispensable para la vida política y cultural de nuestro país, del otro lado sólo hubo seres extraordinarios sedientos de embarcar el pensamiento de un país es una sóla dirección. Hombres como Rodolfo significaron amplitud en el pensar y valentía en el hablar. Del otro lado hubo «obediencia debida», indigna, cobarde, injustificada.

  6. daiana cardens daiana cardens

    rodolfo walsh fue una prsona admirable y realmente todo un heroe, el vencio a las dictaduras

  7. «Esa mujer» es uno de los cuentos cortos más interesantes que he leído.
    Walsh fue un grande en todo sentido.
    Un saludo para usted.

  8. MIRIAM ALVAREZ MIRIAM ALVAREZ

    Necesito saber si está previsto algún evento para el aniversario de la muerte de Rodolfo Walsh el 25 de marzo de 2007

  9. Codarin Mario Codarin Mario

    Rodolfo Walsh, vivió y murió como pensaba.Es un ejemplo de intélectual ante tanto mercenario que pulula en este país generoso.

  10. Nadya Nadya

    Una forma de recordar a Walsh (como escritor y como intelectual comprometido) es no olvidando su obra literaria: su creación.. leamos y releamoslo!!!Además, en cada nuevo encuentro con ésta, se hacen distintas y renovadas lecturas, siempre se encontrará algo más..

  11. Laura Laura

    Ojalá tuviéramos en la actualidad algún Walsh, que además de ser un excelente escritor y periodista, no se autocensure por un auspicio publicitario, ni se case con el gobierno de turno, que sea ético y coherente con lo que hace y piensa.

  12. GRISELDA GRISELDA

    Pienso que desde nuestro lugar como personas debemos luchar como lo ha demostrado Walsh y no esperar que alguien lo haga.walsh peleó utilizando de herramienta a la literatura y su lucha fue siempre firme pese a todo lo que le pudiera ocurrir y siempre estuvo antes que él,el projimo.
    Tengo 17 años y peleo dia a día desde mi lugar de alumna y persona por una sociedad mejor.utilizando de herramienta EL AMOR.
    Si uno vive en el amor,como lo ha demostrado Walsh,existe el compromiso por los demas,existe el igualarse al sufrimiento de los demás y existe la lucha por un presente y futuro mejor.
    ES MEJOR LUCHAR POR LO QUE UNO CREE (EQUIVOCADO O NO)Y MORIR EN EL INTENTO, QUE NO HABER HECHO NADA

  13. EL “¡VIVA VIDELA!” GUARANÌ
    Por Luis Agüero Wagner

    “Los pies del hombre descansaron de noche, junto a los pies del àguila, en las altas guaridas carniceras y en la aurora/ pisaron los pies del trueno, la niebla enrarecida/ hasta reconocerlas en la noche o la muerte” (Pablo Neruda)

    En los primeros días de marzo de 1977, las fuentes oficiales divulgaron en Asunción que en pocas semanas el Paraguay recibiría a quien algunos consideraban por entonces un ilustre visitante: el presidente de facto argentino, el General Jorge Rafael Videla. Como medida profiláctica, los grupos de tareas de Pastor Coronel habían iniciado con anticipación una cacería de militantes contestatarios que fueron apiñados en dependencias policiales sin orden de detención ni justificación alguna. Se encontraba entre ellos el conocido activista por los derechos humanos y militante febrerista Julián Cubas, considerado por la policía política paraguaya como una amenaza para el Operativo Cóndor y los comandos radioeléctricos de la Policía Federal Argentina, a pesar de su pacifismo y carencia de peligrosidad, dado que quienes tenemos el placer de conocerlo sabemos de su incapacidad para matar una mosca.
    Por las mismas fechas, el escritor Rodolfo Walsh hacía conocer su famosa carta abierta a la Junta Militar de Videla y sus compañeros de ruta, después de cuya publicación desaparecería devorado por la vorágine del terror. “Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas” recriminaba Walsh el 24 de marzo de 1977 a quienes en pocas horas serían sus verdugos. Al día siguiente, un pelotón especializado lo emboscó en las calles de Buenos Aires y no volvió a saberse de él.
    Casi simultáneamente, eran aprehendidos en Asunción Alejandro Josè Logoluso y Marta Landi(Archivos del Terror, libro W48, 29 de marzo de 1977), quienes luego sufrirían en Argentina un destino similar al de la bioquímica paraguaya y militante febrerista Ester Ballestrino, madre de la plaza de Mayo, arrojada al mar a fines de ese mismo año en los célebres vuelos de la muerte con que se pretendía eliminar “ a todos los que hagan falta”.
    Mientras estas iniquidades se sucedían en la semipenumbra, el luchador por la libertad de expresión Aldo Zucolillo publicaba un editorial titulado “Es Fácil pontificar lejos del problema”(ABC, 4/III/77). El paladín de la democracia citado, justificaba en esas memorables líneas todos los asesinatos y desapariciones del Proceso argentino y pedía a los críticos –entre ellos el presidente norteamericano James Carter- que hagan “un sincero esfuerzo por ubicarse en las circunstancias y pensar, con justicia y sin pasión, qué haría uno mismo en su lugar”. Se deduce, pues, que este gran defensor de la libre expresión hubiese actuado exactamente igual que Videla de encontrarse en su lugar.
    No seríamos inoportunos si recordáramos al respetable público que Zucolillo contó con el padrinazgo de Stroessner para prosperar en múltiples emprendimientos, así como del general Andrès Rodríguez que alimentó inusitadamente sus finanzas en épocas en que la prensa de más de cien países se hacía eco de sus vinculaciones con el tráfico de heroína marsellesa a Estados Unidos. Y que prodigó tantos elogios al dictador en editoriales y notas de su diario, que se podría empapelar con una copia de cada uno de ellos todo el Palacio de López y el horroroso edificio del Parlamento.
    Conociendo a su pueblo “ignorante y supersticioso”, fácil resultó después mencionar en su diario que “la sola presencia de las caperucitas (camionetas de la policía) en los barrios resultaba traumàtica para cualquier ciudadano”(ABC, 29/VII/97). Olvidò mencionar que era precisamente èl, Aldo Zucolillo, quien vendìa a travès de sus concesionarias de automotores esas camionetas Chevrolette a la policía de Stroessner.
    El 12 de Diciembre de 1996 el mismo empresario de la prensa declarò a radio Ñandutì que “Yo querrìa que alguien me niegue que los primeros 20 años de gobierno de Stroessner fueron muy constructivos. De que fueron constructivos lo fueron y nuestros editoriales descifraban eso, 20 años de construcciones”.
    La pregunta que se impone es: ¿Cuándo empezó la dictadura de Stroessner para Aldo Zucolillo? ¿Vivía bajo una dictadura cuando el 15 de junio de 1974 participó de los festejos del casamiento entre Hugo Fernando Zucolillo con María Oliva Stroessner Mora, o cuando se enorgullecía de la vista de Stroessner “en nuestra casa”(ABC, 9/VII/77)?
    Lo más probable es que la dictadura haya empezado cuando se perdieron ciertos privilegios y cuestiones impositivas, sumadas a otras nimiedades. Entonces hizo falta un buen equipo de asesores en materia de “Fè de erratas”, pues como decía Jacobo Timerman, se necesitan a los mejores periodistas de la izquierda para hacer un buen periódico de derecha.
    Quienes no creían en el retorno de los brujos, ya ven hoy al nieto de Stroessner creciendo en la política paraguaya y poniendo el pié firme en cada escalón, sin mayores sobresaltos, favorecido sobre todo por la hipocresía de sus detractores, los verdaderos culpables de que ello suceda. Valga este discernimiento, parafraseando a Zucolillo, para que la memoria colectiva no se deje confundir por la inversión de culpas y responsabilidades difundidas por quienes confían en que, de tanto falsear el pasado, la memoria del pueblo flaquee, se desoriente y acabe por absolver a los verdaderos culpables de nuestros males presentes. LUIS AGÜERO WAGNER.

  14. Quisiera saber cual fue su aporte en cuanto a la literatura policial. Pueden responderme a moru_verri@hotmail.com
    Gracias

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