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Sindicacion de contenidos. Segunda vuelta

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La mutacion lingüística

En tecnología las palabras (como los objetos o los procesos que denotan) evolucionan, mutan, emergen, se extinguen. A veces las innovaciones tecnológicas tienen (a diferencia de Macondo en Cien años de soledad) una segunda oportunidad sobre la tierra. Otras desaparecen como un linaje evolutivo, promisorio, pero que murió prematuramente. Ya sea por falta de mercado, ya sea por falta de potencial evolutivo.

En la corta historia de la web ha habido episodios y antinomias que han marcado su decurso. Internet gratuita vs paga no es algo que hayan descubierto los creative commons sino que esta disyuntiva atraviesa su historia desde el financiamiento estatal y militar de sus orígenes, hasta su pasaje a la administración privada en el año 1995.

La guerra de los browsers en que los incumbentes y fundadores como Netscape -heredero del Mosaic– fueron barridos por el musculo marketinero de Microsoft es también un episodio señero en su evolución.

Lo mismo puede decirse de las polémicas acerca de los estandares propietarios y el intento de Microsoft de hacerse infructuosamente dueño de los protocolos WWW.

En este listado corto pero contundente una antinomia brilla desde los primeros días de la web. Se trata de la polémica entre pull y push y la aproximación diferencial a los contenidos generados en la web, ya sea que se trate de un refuerzo del paradigma televisivo, como en el caso de la primacía del ready made y los canales de comunicación, ya sea que la fuerza niveladora de la distribución y generación multiusuario de la red nos haga ingresar finalmente a un paradigma post-televisivo.

Dell pull al push y vuelta

Todos estos temas nos obsesionaron a mediados y fines de los años 90 tal como quedo testimoniado un uno de los capítulos mas importantes el 19. Del pull al push. Marketing en Internet, modelo 1998 de la parte 4 (Ab)usos de la web de nuestro libro Post-Television. Si hoy vuelven a aparecer en estas columnas y escritos es porque ahora ya contamos con la tecnología para que esta polémica teórica se defina realmente en una u otra dirección (o lo mas probable y contradictoria y paradojalmente) en las dos.

Cuando estos temas se empezaron a discutir en 1996/7 en teoría la tecnología push ofrecía al usuario dos beneficios evidentes: permitía elegir qué tipo exacto de información se quería tener en el desktop, haciéndola llegar rápido y eficientemente. Por otra parte con la mayoría de las tecnologías push existentes se podía estudiar en detalle la información así obtenida off-line reduciendo el tiempo de conexión directa a la Web

Las primeras promesas de estas tecnologias tenían como principales usuarios: a) editores pequeños o personales; b) editores y marketineros de mediana envergadura; c) pioneros de alto nivel focalizados en el uso intensivo del push. La novedad del push en ese entonces era que en poco tiempo los boletines de e-mail, podrían venir empaquetados en lindos envases HTML mientras que hasta ese momento el texto plano había sido el dominante.

Con un reloj parado en 1996/7para clientes pequeños el mejor sistema disponible era PointCast Connection que, a través de un wizard, y en solo cuatro pasos permitía que el editor configurara su emisora a medida. Para clientes medianos que necesitaban, no solo enviar la información, sino también tener un registro detallado de los intereses de los usuarios y de su demografía, se abría un panorama muy amplio de productos y servicios que podrían cumplimentarlo con precios accesibles.

Pero esa familia de productos/palabras que tanto prometían y que incluían como a un collar de perlas a Pointcast, Backweb, Bongo, Castañuelas, etc. no llego muy lejos.

El requerimiento básico era no tener que redefinir los contenidos para su difusión a través de los canales. La mayoría de quienes estaban en el segmento mas ambicioso, eran obviamente editores de productos impresos o de TV. Se trataba de pesos pesados como CMP Media Inc, CNN o The New York Times.

Solo hubo dos empresas/productos que se ocuparon entonces de ese mercado: Marimba y BackWeb y la razón de su fracaso es mas que entendible. Para que existiera un medio push en la web se presumía una multiplicación del ancho de banda y de displays de información multivariados; el aprovechamiento por parte de los vendedores de contenido y de los publicitarios de esta infraestructura; un transplante de la estructura abierta de la redes telefónicas a la nueva ecología; y sobretodo la preferencia del ready-made por encima del hazlo/se tu mismo. Restricciones y condicionamientos que en muchos casos recién ahora estamos logrando honrar y/o vencer.

Por eso proyectos tan interesantes como Intermind, My Yahoo, After Dark Online que incluyeron hasta alguna variante Argentina como el fue el caso de Newsclick tuvieron patitas mas que cortas.

Sindicación de contenidos en el 2004

De todas maneras las ideas que subyacian a estas propuestas -y que se prolongarían a nuevos productos/proyectos, como la propia web semántica hoy, están mas vigentes que nunca y pasan basicamente por una nueva mediamorfosis a saber la conversión de las páginas en canales

En ese momento nos preguntábamos ¿Qué haremos dentro de 7 años cuando las páginas sean 8.000 millones y, además, tengamos que lidiar con una cantidad aun mayor de ítems no paginables de información y entretenimiento, los cerca de 100.000 Tb que están almacenados en la web profunda contra los 200 Tb de la superficial

En ese entonces se nos prometía un entorno post-HTML, en el cual habríamos dejado atrás hace rato y para bien ,el esquema o modelo de las páginas que penetraron en la WEB a través del antecedente del papel. Pero aun no sabíamos cual seria el estandar que sucederia al html, ni tampoco quienes serian sus usuarios privilegiados ni sus usos mas habituales.

Como toda sobrepromesa los inventores y propagandistas insistían que esos medios híbridos (que son hoy los feed readers, o los sindicadores de xml) combinarían el mejor de todos los mundos posibles: la experiencia «programada» de la televisión, con dos aspiraciones que vienen añorándose desde siempre y que nunca hemos logrado obtener hasta el presente: la navegación gozosa y fructífera de la información, y la conexión con otros.

Igual había dudas y prevenciones que ni siquiera hoy estamos seguros de como contornear. Primero por una cuestión de consumo cultural y de actitud epistemologica. Cuando la información pueda converger sobre el hogar, los datos volverán a divergir según el uso: los medios push a medio metro de una pantalla, a solas y pensando; los medios pull a 2 metros de la pantalla junto a otros y en relax

Segundo porque al experimentar una invasión de tecnologías y propuestas, que en definitiva buscan encarnar en la Web las mismas prácticas comerciales, de masificación pero sobretodo de conversión del medio en un canal de venta, el privilegio de los adelantados de obtener información mas o menos gratuitamente, y de experimentar economías del don, se ve fuertemente amenazado

¿Post-Televisión?

¿No estaremos frente a la emergencia de combinaciones poco deseables? ¿Se imaginan una TV que tenga como aliada a Internet, en vez de encontrar en ésta al límite que hace tanto tiempo estaba necesitando? Es mas que dudoso que la combinación de Red + Televisión servirá para lo que los abogados del matrimonio sugieren: liberar a la TV de las miniseries y de los documentales, y concentrarla en lo que sabría hacer mejor, a saber deportes y noticias de último momento.

Las preguntas que nos hacíamos una década atrás siguen sin estar respondidas como en ese entonces. ¿Debe o no ser Internet un medio de distribución? Según las versiones dominantes se postula a Internet como un medio de distribución de información. Es el paradigma de la educación a distancia y de las videoconferencias. Pero también del video on-demand y del home shopping. Se trataría de una reinvención del broadcasting bajo la forma de puntos de venta a distancia

Mas preguntas incontestadas ¿Debe o no ser Internet una base de datos? El advenimiento de la Web cambió esta perspectiva, al invertir el flujo y ser uno quien busca lo que hay en el ciberespacio, éste se convierte en una inmensa base de datos que los alumnos (o los clientes o usuarios) de todo el mundo pueden explorar a voluntad. En este esquema los que estamos de este lado de los proveedores tenemos la potestad del acceso y podemos votar y revertir finalmente la dictadura de la oferta. ¿Porque perder esta potestad?

¿Debe o no ser Internet un medio de construcción colaborativo? La Red es un medio para la construcción colaborativa en donde se privilegian la simulación, la animación y el diseño abierto de historias. La Web no es un mero vehículo de transporte de la información, una Infovía, sino uno de los primeros entes vivientes que han emergido en la Internet. ¿En ese caso porque querer que involucione a formatos anteriores?

La Web devuelve al receptor los derechos de la emisión y promete, en principio, tantos o mas bocas que orejas. Se hace eco asimismo de otra necesidad: nuestra desconfianza hacia las instituciones y los poderes instituidos. Estamos cada vez mas cansados de ver cercenada nuestra voz a manos de las razones de estado, el mercado o de lo que «hay que hacer/decir/escuchar». Así las cosas ¿porque hacer una reivindicación tan estruendosa de la sindicación de contenidos?

Las preguntas son pertinentes y ahora estamos en condiciones de empezar a contestarlas.Las preguntas son pertinentes y ahora estamos en condiciones de empezar a contestarlas. La brillante charla que Viviana Dehaes y Julian Paredes dieron hace unos días en educ.ar sirvio para mostrar porque la sindicación de contenidos es el futuro de la web. Ahora es cuestión de trabajar y avanzar. sirvieron para mostrar porque la sindicación de contenidos es el futuro de la web. Ahora es cuestión de trabajar y avanzar.

Publicado enInfonomia

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