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Impresiones Chilangas en Cultura Digital Primera Parte

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El pensamiento/acción se hamaca junto con los viajes que nos hacen ser quienes somos

Es medio raro decir que hace dos meses que estamos en Mexico cuando en realidad empezamos a venir al DF a mediados de Octubre. Eran otras épocas y otros tiempos. Entre ese inicio de mudanza ya definitiva saliendo de Bogotá, hubo 3 meses escanciados por 2 viajes a la Argentina, dos a Colombia, innumerables encuentros y sobretodo lecturas y anteproyectos.

Lo cierto es que literalmente a fin de año nos mudamos a nuestro actual submarino en Lomas de Chapultepec, se reanudaron las clases y las actividades de diseño en el Colegio Maguen David, empezamos a meternos a fondo con el armado del diplomado disruptivo en el IlCE, y comenzamos a revisitar a ya reconocer muchos ambientes pero sobretodo contactos e iniciativas locales.

Por algún motivo insondable dejamos de publicar el ILHN, y consiguientemente nuestra rutina de editoriales diarias se agrietó y salvo algún informe esporádico y algún comentario en algún blog ajeno, nuestra inveterada costumbre de plasmar en textos nuestras impresiones y reflexiones en representaciones diarias perdió envión.

Nuestra única escritura fueron los tweets diarios, algunos lineamientos de proyectos futuros y borradores de libros que hace años que estamos por escribir, finiquitar o mandar a imprenta, pero que por excusas varias se van dilatando exagerada e irresponsablemente. Por todo ello 2015 debe ser el año en que las actividades de estos últimos cuatro vean por fin la discusión pública.

Respirando inspiración chilanga

Si bien varios emprendimientos aun deben institucionalizarse, hay al menos 3 o 4 que se han venido plasmando con relativo éxito, y sobre los cuales vale la pena volver para evaluar y amplificar.

En primer lugar destaca el avance del proyecto Cultura Digital del Maguen David que pasó de un esbozo justo un año atrás, una serie de talleres a partir de Abril, una promesa de proyecto disruptivo en Agosto, hasta converger en una serie de presentaciones ante al patronato en Iztapán de la Sal en Enero, y recientes incorporaciones de capital creativo y diseños detallados que terminarán en un Media Lab a full a ser inaugurado en el próximo ciclo escolar en Agosto 2015.

Ha sido tan meticuloso el trabajo, se ha involucrado a tanta gente en la escuela, hemos realizado alianzas con los top players en cada uno de nuestros rubros (Arquitecturas de Aprendizaje con Space, Bring your Own Device con Apple, Maker Space con Hacedores.com, Media Lab con Media Lab Mx), lo que nos pone especialmente orgullosos.

Hemos variado dos veces en el correr de nuestra intervención, pasando desde un énfasis en tecnología educativa a cultura digital, y después desde cultura digital a cultura organizacional, poniendo a prueba nuestras mas finas distinciones, y nuestra voluntad de gestión organizacional hasta limites impensados.

Como siempre lo bueno y mucho logrado hasta ahora (creación de cultura digital en todos los poros de la escuela, recuperación de iniciativas innovadoras en aulas aisladas, reclutamiento de expertos y tutores de curiosidades en distintos ámbitos, integración de nuevos participantes con viejos lobros escolares, desafectación de resistentes que no entendieron o quisieron acompañar el proyecto, rebalanceo de las relaciones trabajo/poder en múltiples ámbitos, reimaginación de un curriculum hackeado a implementar a la brevedad) empalidece frente a lo mucho que hay por hacer.

No hay hackeo sin coacheo

No hablamos de los pasos indispensables para legitimar e implementar nuestros memes, sino a dimensiones mucho mas fluídas e imprecisas entre las cuales descolla el próximo paso, el diseño de coaches para los tres niveles de trabajo de la escuela (Kinder, Primaria y Secundaria) en los que estamos involucrados.

No estamos hablando aquí de formación docente en TICS. Ni siquiera de inmersión en cultura digital (algo que también haremos). No estamos hablando de como diseminar novedad en la escuela (la real y la invisible, la acotada por sus muros y la tejida por la comunidad de padres y de actividades exoescolares, no estamos hablando de los procesos (indispensables) de fusión de la tecnologías (iPads, Macs, routers, televisores interactivos, teléfonos inteligentes) en la reinvención curricular (algo no menos necesario) sino de una tarea mucho mas compleja en curso.

Hasta ahora los innumerables ejemplos de introducción masiva de tecnología en la escuela no han logrado diferenciales o impactos no solo mensurables en términos cuantitativos. Aburren los informes de los organismos internacionales mostrando que el rendimiento escolar no mejora con la introducción masiva de tecnologías. Sino en términos de costo. También aburren los informes que insisten en que lo invertido en maquinas podría haber servido mucho mejor invertido en infraestructura o capacitación docente, cuando de destinarse a esos fines tampoco hay cambios significativos.

Esto nos lleva a un excurso indispensable. El desconocimiento de que todo lo que estamos haciendo se edifica sobre arenas terriblemente movedizas. Gracias al tiempo que liberamos la escritura para sumergirnos en infinitas lecturas no podemos ignorar que un proyecto como el Maguen David Cultura Digital no existe en una vacío epistemológico o pedagógico sino justamente en un momento en que todas las certezas crujen y que las convicciones de siempre estallan. Revisaremos estos supuestos oxidados, antes de entrar en mas detalle acerca de como deberían ser probablemente las nuevas fases de implementación del CHMDigital.

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