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Categoría: Convergencia Cultural

Los Bárbaros de Facebook hacen de las suyas (y de las nuestras). Pagándole a Facebook en su misma moneda.


Sacrificando aplicaciones en nombre de la pureza… empresarial

En sus siempre interesantes columnas Inti Acevedo cuenta que Facebook acaba de sacrificar la aplicación “Whopper Sacrifice”. La noticia aparecida hace un par de dias atrás fue que la cínica y bien hdp aplicación “Whopper Sacrifice” de la gente de Burger King en Facebook fue retirada de la red social, por determinación de la policía del pensamiento made chez Zuckerberg. La cosa era que si a 10 de tus amigos/contactos en Facebook los sacrificabas (eliminabas), te regalaban un Whopper.

Interesante este caso, porque mas alla de que las empresas cometen todos los dias errores garrafales basados en el desconocimiento de las necesidades del cliente o consumidor, y aunque irónicamente el articulista al final sostenía que sus macanas las pagamos todos, como sucede con la crisis financiera -la cosa es infinitamente mas compleja que esta previsible invocación bolivariana al estado como garante en ultima instancia-, lo que aquí están en juego son, también, los intereses de una empresa (llamada Burger King) contra otra (llamada Facebook). O mas bien la astucia de una empresa por aprovecharse de otra instalándole un caballo de Troya, a través de una aplicacion de terceros.

Usar es comunicar. La arquitectura es la poética (de la interacción) en Facebook

Cuando no comunicar es una forma de comunicar

Hace muchísimos años atrás Gregory Bateson, en muchos lugares, pero principalmente en esa roca de su producción que fue Mind and Spirit (curiosamente traducida entre nosotros como Espíritu y Naturaleza) sostenía (como lo habían hecho Paul Watzlawick y otros compañeros de su etapa de Palo Alto) que era imposible no comunicar. La versión batesoniana era mas fuerte aun cuando insistía en que la falta de respuesta era también una respuesta. Que la pregunta no respondida del amante respecto de ser amado, era también una respuesta. Que no hacer nada, que no contestar, que no pronunciarse, que no explicitar era toda una declaración, y fundamentalmente que todos tenemos una epistemología, especialmente los que nos jactamos de no tener ninguna.

Nuestras primeras observaciones acerca de los usos de Facebook (acerca de los efectos inesperados de su uso) van exactamente en esta dirección. Lo notamos con sorpresa y casi arrobamiento respecto del cambio de estado civil. Pasar de single a in a relationship, de I’ am complicated a single, convierte de pronto a relaciones intimas antes desconocidos en una complicidad o un exhibicionismo propio de las páginas del corazón.

Etnografías de Facebook. Irreduciendo el software social. Cuando la arquitectura es la retórica de la red


Modalizar no es moralizar

Bruno Latour nos enseñó tantas cosas, que es difícil agradecerle todas y bien. Pero una de las mas duraderas ha sido la noción de modalizacion de los discursos. Importa tanto lo qué se dice acerca de qué, como cómo se dice acerca de, quién dice qué, cómo se instalan los temas y los tropos, quiénes los definen y bautizan, quiénes los explican y los rearticulan. Y esto vale tanto acerca del mundo real como del virtual. Y muy especialmente del virtual. Donde las operaciones de marketing, visibilización, esponsorización y de puesta en circulación requieren de figuras, de promotores, de usuarios.

La modalización tiene sus riesgos cuando se presenta como academización. Tuvimos un excelente ejemplo cuando nos enfrascamos en la lectura de Ciberculturas Juveniles coordinada por Marcelo Urresti de la UBA, donde fenómenos que son vibrantes, confusos, e desinstitucionalizantes, fueron barridos por la mirada ubamarxista, pasteurizados por las viejas dicotomías y distinciones de siempre, y en definitiva englobados bajo una mirada ideologizante previas a cualquier lectura y que se impone mecánicamente llevando a conclusiones sabidas de antemano independientemente de que objeto se analiza.

Polialfabetismos. La Tercera Etapa del Taller de Procesamiento de Datos. El devenir proyecto de la Cátedra.


La prehistoria de la catedra

Creada en 1986 con el inicio del único curriculum que la Facultad logró alguna vez consensuar (bah imponer en ese entonces), reinventada en 1996 con la división de la cátedra en dos (Crom en ese entonces -a partir del 2009 Becerra- y Piscitelli a partir de entonces), nuestra materia hoy ya añosa de 12 pirulos, sufrió cambios y transformaciones de todo tipo (temáticas, organizacionales, tecnológicas, institucionales).

Acunada al ritmo de Internet, con una importante rotación de ayudantes, habiendo tenido cuatrimestres masivos, y otros muchos mas chicos ahora (como que la matrícula de la carrera pasó de 2.400 alumnos anuales a 700), nuestro plan de enseñanza se ha ido modificando a la luz de distintos incentivos, motivaciones, demandas y fundamentalmente, a partir de nuestro propio crecimiento y mutaciones varias.

Empezamos concentrándonos en temas formales y abstractos como las máquinas, los algoritmos, los sistemas formales. A lo largo del tiempo nos fuimos sociologizando y epistemologizando, pero sobretodo internetizándonos. Perdimos docentes y aliados en el camino, pero también ganamos reconocimientos, fuimos pioneros en el uso de los weblogs y el destilado de ayudantes y coayudantes que tenemos hoy es de lujo. Durante mucho tiempo no pudimos sobrepasar el nivel periodístico informativo en temas cibercultiurales, y recién en los últimos 3 o 4 cuatrimestres a través de un uso intensivo de las herramientas, pero sobretodo habiendo cambiado la dieta cognitiva de nuestros alumnos creímos que estábamos entrando finalmente a la tierra de los nativos digitales.

La Era Digital y la Reinvención de la Humano

El presente texto es una transcripción editada y complementada de la conferencia inaugural que dicté en el Congreso Comunicación y Transmisión Digital, realizado en Costa Rica en Mayo de 2008. Para ilustración de varios de los elementos descritos aquí, una presentación previa en PowerPoint se encuentra disponible en http://www.slideshare.net/apiscite/convergencia-cultural/. Este texto editado formará parte de un libro que aparecerá a la brevedad en Centroamérica. Habiendo dictado cerca de 25 conferencias similares en los últimos 6 meses, esta es hasta ahora una de las transcripciones mas fieles y detalladas de dichos contenidos. En mi próximno libro sobre Nativos Digitales que saldrá probablemente en abril del 2009, irán acumulándose estos temas y otros en curso de pensamiento y acción.

Introducción

Deliberadamente no titulé esta charla como «convergencia digital» porque la convergencia digital, en realidad, es un sub-capítulo de algo mucho más importante y más complejo: la convergencia cultural.

En 1959, un destacado intelectual británico, C.P. Snow, hacía referencia al conflicto de las dos culturas, insistiendo en la dificultad para sostener conversaciones por parte de dos grupos humanos, que nos atraviesan a todos los que estamos en esta sala: por un lado, los científicos de las ciencias básicas y duras; por otro lado, los humanistas, los filósofos, la gente de las ciencias blandas (1).

Ese enfrentamiento, tras casi 50 años, en algunos casos se sintetizó y dio lugar a esta convergencia cultural; pero en otros no, y ha generado un ensanchamiento de la brecha entre científicos y humanistas vinculada a la naturaleza tan distinta de las actividades de cada uno.

Otra vez entreverado con periodistas, sin quererla ni beberla

Otra vez los desafios del periodismo en la era digital

El despiste es una de mis especialidades. Bastante seguido recibo invitaciones a reuniones y o bien no las anoto, o se me pasan (hace poco fue el colmo, me confundí por una semana una reunión en Mendoza, y perdí la audiencia y la paga), o no se muy bien donde quedan, quien las organiza, y hasta a veces no está demasiado claro cual es el tema.

Por suerte los organizadores me mandan mails, me insisten con los detalles prácticos, tratan de que no se me pase el día y el lugar, y me halagan lo suficiente como para que finalmente contrarreste mi molicie y aparezca en el lugar indicado a la hora justa.

Fue el caso esta semana del III Congreso Nacional e Internacional de Fopea. “Los Desafíos del periodismo en la era digital” que por suerte tenia lugar a pocas cuadras de mi casa. Así que con el menor de los esfuerzos posibles, me allegué al auditorio que tiene la Universidad de Palermo en el Piso 6to -en el que había estado hace dos años atrás abriendo una reunión de bloggers- y traté de aparecer una rato antes de mi mesa porque me interesaba escuchar al keynote speaker de la jornada que seria Jean François Fogel (Consultor, creador de lemonde.fr) quien dio una interesante charla acerca de “El impacto de la audiencia en el trabajo periodístico en Internet”.

Cuantas cosas se dicen en nombre de las competencias digitales. ¿Algún día llegaremos al e-awareness?

Lo que hice y lo que deje de hacer

La casualidad opera permanentemente, a veces a favor, otras en contra. Dudo mucho de que si no hubiese estado en México, como desprendimiento de mi participación en el XXIV SOMECE Simposio Internacional de Computación en la Educación. Inteligencia colectiva en la era digital en Xalapa, hubiese participado, ya sea virtual o presencialmente en el seminario de e-competencias que está teniendo lugar en este momento en el Aula Central Roberto Zavaleta de FLACSO México. Lugar donde curiosamente, por mas que vengo al menos una vez por año al DF desde hac e tres décadas, y tengo «n» conocidos, que han sido alumnos y sobretodo profesores aquí, jamás había pisado previamente.

Y al revés, de haber sabido que la semana próxima el Instituto Tecnológico de Monterrey del Estado de México estaría celebrando, convocado por el promisorio jovencito Arturo Caro, su Techevent2008 , seguramente me hubiese quedado el fin de semana en el DF, y hubiese participado mas que entusiastamente en dicho evento, que recién empieza el próximo miércoles.

Un Congreso Panamericano en medio del quiebre tecnológico

1. Muchos congresos pasados y futuros

No sabía adonde habían tenido lugar los tres congresos panamericanos de comunicación previos, ni cuales habían sido sus respectivos leit-motivs. Google mediante ahora sabemos que el primero fue Industrias culturales y diálogo entre civilizaciones en las Américas, llevado a cabo en Montreal en 2002, el segundo en Zacatecas en 2003 y el tercero «Integración comercial o diálogo cultural ante el desafío de la Sociedad de la Información» tuvo lugar en Buenos Aires en 2005.

Tampoco el lema de este cuarto congreso «Industrias de la creatividad. Creatividad, Industrias Culturales y Desafíos para los Comunicadores fue lo que me decidió a asitir. A veces se tejen lazos de amistad con gente, que si son persistentes y benevolentes, consiguen que uno les diga que si, para traspasar la cordillera, estar allí menos de 24 horas, y volver al terruño, no sin antes haber armado alguna escenita o haber disparado algún terremoto epistemológico.

Ya había estado en la Universidad Mayor en su sede Huechuraba hace dos años, cuando Argentina perdió por penales su partido de semifinales con Alemania en el Mundial de Fútbol jugado en ese país. Esta vez no hubo fútbol pero también hubo un partido en el que me tocó perder. Fue el intento de conectar la computadora al cañón.

Cuando los museos están mucho mas cerca de lo que creíamos

¿Otro loco de los Museos?

Siempre me gustaron los museos, aunque muchas veces deploré las versiones exageradamente minimalistas y hasta casi paupérrimas que caracterizan a los nuestros.

Mas de una vez fuí al Museo de la Plata, y también en un par de ocasiones fui al Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia en Parque Centenario, incluso en una variante extravagante una noche, cuando las huestes multimediales de la Universidad Maimónides lo convirtieron en una plataforma de experimentación, combinando el supuesto poder exploardor de las nuevas tencologías utilizando la dimensión histórica del Museo como pantalla, aunque bien podría haber sido al revés.

Hay excepciones a la pobreza museística local y en un lugar destacado esta el Museo Paleontológico Egidio Feruglio en Trelew, que me deslumbró en el 2000 y que revisitado en el 2008 seguia preservando su encanto y calidad de entonces.

Música 2.0, pro-ams y diciéndole que no a Adorno & Horkheimer

Serie aniversario 30 años

Un editor le pide a un grupo de personas que escriban unos libritos de unas 100 páginas, unos 100.000 caracteres en total, unas 17.000 palabras, equivalentes a larguísimas notas de revistas, semejante a un quinto de la extensión de mi libro Ciberculturas. Quiere festejar los 30 años de una de las pocas editoriales de neto corte y sabor latinoamericanos que aun perviven, no compradas aun por pulpos o tanques.

Los autores, todo muy reconocidos en el campo aceptan. En el listado estan incluidos Marc Auge, Manuel Cruz, Roger Chartier, Nestor Garcia Canclini, Ferran Mascarell, Joseph Romaneda y George Yudice.

La colección se presentó a fines del 2007 en Barcelona con cierto éxito, y los volúmenes de los convocados, todos amigos o conocidos, y la mayoria referentes importantes de los estudios culturales, la etnografia de la postmodernidad, la industria cultural o como quedó el mundo después de que por encima le paso la aplanadora neoliberal, hacen aportes despiertos, interesantes o llamativos en los distintos volúmenes.