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Tadeolab da sus primeros pasos dentro y fuera de la universidad

De la idea a la acción

Cuando finalmente terminó la larga exposición que hicimos el lunes pasado ante el Consejo Académico de la Universidad Tadeo Lozano en Bogotá, hubo unanimidad total en la sala. Nuestra propuesta, que habíamos diseñado junto a Catalina Quijano y a Ana Campos, con la mediación gráfica de Juanita Carrillo, había calado hondo y consistentemente en el auditorio.

Lo que hasta días antes era apenas una intuición, o un deseo, de la mano de una presentación contundente, potenciada gráficamente (y eso que no usamos, aun, nuestra arma de combate icónico como es el Prezi), y con un perfecto blending entre los que mis coequipers habían vivido y aprendido en el CRI de Paris, liderado por el potente Francois Taddei, y lo que vinimos haciendo en ConectarLab el último año y medio, el devenir lab de la Cátedra de Datos, mas las experiencias previas del 1a1Sarmiento y el Proyecto Facebook, se habían convertido en una poderosa aplanadora digital.

Mediante un trazado sutil que debió permanentemente jugar a la resultante entre dos coordenadas abiertamente incompatibles, como son una universidad que necesita autrorreproducirse y que con un elenco estable de docentes mas o menos adocenados lo puede hacer sin cambiar demasiado, y propuestas disruptivas que amenazan el status quo, que son marginalmente rentables (al menos en un principio) y que carecen de cuerpos formados como para pasar del estado embrionario o de prototipo, debería haber una tercera posición. Como en tantos otros espacios y temporalidades que supimos frecuentar, tertium datur y aquí esa posición nada fácil, pero siempre tentadora vio abrirse la ventana de la oportunidad.

Recién empezamos, ni siquiera hemos ocupado aun el espacio incipiente que nos fue asignado, pero antes siquiera de atravesarlo sabemos que es apenas un punto de partida, porque la demanda, las propuestas y las energías que la propuesta están desatando son tan grandes que seguramente pronto quedará mas que chico.

El proyecto 1@1 Sarmiento en Retrospectiva

sarmiento

Alla lejos y hace tiempo

Durante el año 2011 nos metimos de cuerpo entero en la aventura de pretender cambiar radicalmente el perfil de intervenciones en una escuela secundaria porteña. Después, abocados a crear un Lab de Innovación, reflexionamos y reubicamos muchas de nuestras estrategias, oscilando entre reintroducirlas en la universidad, o convertirlas en políticas públicas.

Hoy cuando ya hemos entregado nuestros informes finales, podemos ver en perspectiva lo mucho y bueno que hicimos con un equipo entusiasta proveniente mayoritariamente de la Universidad Pública. Pero también sabemos lo infinito que queda por hacer en la reforma educativa como bien nos lo enseñan Andy Hargreaves y Dennis Shurley en The Fourth Way? The Inspiring Future for Educational Change

Gracias a todos los colaboradores por su compromiso y dedicación. Para nosotros fue un desafío enorme que si bien estuvo tachonado tanto de sinsabores como de momentos sublimes, nos mostró (como esta revelando estos días Evgeny Morozov en su nuevo libro To Save Everything, Click Here: The Folly of Technological Solutionism), que ninguna transformación radical es posible sin ruidos, sin fricción, sin mugre, sin innumerables resistencias, sin efectos contraproductivos, sin ineficiencias varias.

Que no es posible disparar ninguna dinámica de cambio sin que debamos contrarrestar en el proceso una ingeniería social (o educativa) incapaz de respetar la diversidad y la variedad propias de metodologías reduccionistas, permedada de fantasías de aplanamiento y homogeneización digital (camisa de fuerza digital bautiza Morozov a esta fantasía tan presente en Silicon Valley y sus clones devaluados locales) que se suma a las analógicas archiconocidas.

Las Big Humanities y el futuro de la lectura digital

Viviendo en la era de los incunables digitales

La aparición del Kindle en el año 2007 y la de la iPad en el 2010 han cambiado de forma irreversible el futuro de la lectura. Como bien dijo José Antonio Millán en Leyendo Pantallas una nota reciente en El Pais aunque el contenido sea el mismo, el soporte define claramente diversas estrategias de lectura, que se van complejizando y adoptando perfiles cada vez mas diferenciales a medida que nos vamos separando del papel, y a medida que nos vamos sumergiendo en la pantalla.

Estamos viviendo en la era de los incunables digitales. Esta no se inició ni en el 2007 ni en el 2010, empezó una década y media atrás tal como dimos acabada cuenta de ello en el capitulo 4 (anticipatorio) «Portabilidad de documentos e intercambio electrónico de nuestro» libro Post-Televisión. Ecología de los Medios en la era de Internet (Paidós, 1998), y está afectando de tal manera a la ecología de la lectura que ya no hay vuelta atrás.

Segun datos del INE en España en 2011 el número de libros impresos se redujo un 24.4%, mas del 20% de las licencias ISBN que se emiten en España son para contenidos digitales. En 2011 se vendieron 500% mas de dispositivos de lectura electrónica que en el año 2010.

El lector medio de libros digitales lee 24 al año, mientras que el lector en papel lee una media de 15. En España no llega a tres millones el número de personas que leen libros en formato digital (en AL sos bastante menos). En 2010 representaban el 4,3% de todos los lectores. En diciembre de 2011 ya eran el 6,8%, según el estudio Hábitos de lectura y compra de libros en España 2011 que publica la Federación de Gremios de Editores de España.

Son numerosos los factores que incidieron para que la lectura electrónica alcanzara velocidad de escape. Uno de los mas llamativos fueron precisamente los lectores (se han vendido ya mas de 140 millones de iPads, 280 millones de iPhones, 500 millones de Smartphones Android y un número varias veces millonarios de Kindles que Amazon se niega a enumerar). Sin contar que la existencia de programas como el Kindle for Mac y Kindle for Windows (y la opción de usar el Amazon Cloud Reader para los usuarios de Linux o BlackBerry) multiplica por centenares de millones estas posibilidades.

Las “Digital Humanities” y como pensamos en la era de la analítica cultural. 3ra Parte

La técnica es contenido en estado puro

Ya no se trata de suponer que se pueden desarrollar proyectos en donde los pensadores llevan la voz cantante y los técnicos son el apéndice indispensable pero de segunda clase, sino que ambas profesiones codo a codo son mucho mas que dos. Los cinco números de la revista Vectors: Journal of Culture and Technology in a Dynamic Vernacular asi lo testimonian.

Lo que queda claro en estos ejemplos y en muchos mas que inventaría Katheryn Hayles en How we think es que en las Digital Humanities prima el énfasis en las bases de datos desplazando el énfasis dominante en las humanidades clásicas centrado en la argumentación—una forma retórica que históricamente ha privilegiado el contexto, la prosa cuidada, las relaciones lógicas , y la respuesta pasiva de las audiencias —migrando hacia los datos embebidos en formatos abstractos cuya estructura y cambios en los parámetros involucran la producción de sentido.

Como bien lo mostraron Geoffrey Bowker & Susan Leigh Star en su notable Sorting Things Out: Classification and Its Consequences (2000) el ordenamiento de la información nunca es neutral. Las bases de datos no son mas objetivas que los argumentos, pero aun dada su labilidad la forma bruta en que los datos se ordenan permite, eventualmente, interpretaciones mas matizadas y complejas. Incluso hace posible ponerse en el lugar de la primera persona que toma decisiones (y que las ordena, categoriza y navega) involucrándose en actos impensables en los formatos convencionales de solo lectura (algo que se comprueba en Virtual Peace: Turning Swords to Ploughshares en donde en vez de simular la guerra se entrena a los jugadores para aprender a negociar la paz).

La maldición de los formatos y las posturas defensivas frente al despliegue de los nuevos medios de producción simbólicos

Seminarios de verano en la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP)

Hace un tiempo, gracias a los buenos oficios de Lola Garcia-Ajofrin, quien durante largo tiempo fue la secretaria de redacción del periódico La Escuela (aqui sus reportajes del año 2009/2011), y que últimamente ha emprendido una serie de largos viajes por el mundo buscando descifrar el futuro de la educación en los sistemas mas innovadores urbi et orbi, fui invitado a un nuevo seminario de verano en los curso de la Universidad Menéndez Pelayo (UMPI) aqui en Santader, Cantabria.

No había estado en esta región de España sino hasta el 2008 cuando aterricé en el Congreso Internacional Internet en el aula. De alli en mas volvi en reiteradas oportunidades. Dos veces en el año 2010 y uno en el año 2011 invitado por Pablo de Castro a sendos seminarios de la Universidad 2.0 (que este año continuaran con su cuarta edicion) y adonde concurriré nuevamente dentro de 1 semana.

La mayoría de las veces que vine me alojé, o en el Sardinero o sino (como en esta segunda oportunidad) en el propio Palacio de la Magdalena, lo que es una oportunidad magnífica de intercambio con expositores y panelistas, pero sobretodo de participar en cierto clima de conversaciones (aqui al lado se están dando dos seminarios uno conducido por Antoni Muntadas sobre Metodologia de proyecto), pero tambien otros como India: pasado, presente y futuro, Utopía: movilidad y comunicación sin barreras, El lenguaje inventado de la utopía: traducir el «Apéndice de Newspeak» de George Orwell, Cultura compartida: nuevas formas de creación, comercialización y divulgación de contenidos culturales en la Red y tantos otros mas.

La 2da Vuelta de #Datos2012 a la luz del 4to Intercátedras

El gran viraje
En el año 2009 después de largos 13 años de existencia, la cátedra Procesamiento de Datos inició un gran viraje que llevaría a enormes turbulencias internas de la que aun no terminamos de salir. La situación no sería ni grave ni novedosa, salvo que en mas de una ocasión esta reinvención pareció cortarse por el eslabón mas débil, cual es tener a los alumnos como rehenes de concepciones muy distintas acerca de lo que es una cursada universitaria. Y en enormes dificultades al momento de evaluar la cursada y de reconocer los aprendizajes.

Mientras la crisis de las universidades es vivida en muchos lugares del mundo como una oportunidad para el cambio en el caso nuestro, combinada la problemática con una crisis de las instituciones en general cada día mas aguda, son pocos los intentos realmente interesantes de rediseñar los procesos de transmisión y de convertirlos en instancias de transacción. Algo en lo que venimos embarcados desde hace muchos años con suerte diversa.

En tanto, lo que vemos permanentemente son discusiones eternas acerca de cambios de planes de estudio centrados mas en la ecología de poder de los feudos en los que se han convertido las cátedras, luchas intestinas intraorganizacionales que clonan en mayor o menor medida las de la política macro convencional, y sobretodo una extraña sensación de deja vu ligada a una defensa directa o indirecta de lo académico como espacio de crítica, antes que una revision integral del lugar de la reflexión o la teoría en un mundo de abstracciones crecientes. Y consiguientemente como respuesta la creación de espacios de producción colaborativa orientada hacia la solución de problemas y necesidades, como los labs de distinto tipo (desde los ciudadanos a los Fablabs, desde los Hacklabs a los Medialabs) están revelando.

Brenda Laurel y las computadoras como teatro. Cuando el meme hunting deviene alfabetización masiva.

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1. Memes dominantes y memes recesivos

El árbol de los usos cotidianos oculta el bosque de los usos potenciales. Pasó con todas las tecnologías nada casualmente reinventadas por los usuarios (para el caso de Internet el libro de Ilka Tuomi Networks of Innovation (2002) sigue siendo un clásico) y ahora finalmente está pasando con las tecnologías computacionales de consumo.

Desde que se inventara la computadora personal en los años 80, el proyecto subterráneo de emancipación del espíritu critico, de autoaprendizaje masivo soñado por Alan Kay en 1971 al inventar la maquina conceptual Dynabook y promocionado durante toda su vida por Douglas Engelbart desde 1967 con su proyecto de «Aumento del Conocimiento«, nunca pudo levantar vuelo, opacado finalmente por el proyecto industrial/comercial.

Desde Microsoft hasta Google, desde DEC hasta Apple, pasando por varias generaciones de desarrolladores de software (que después de todo son las verdaderas «engines of creation«), con la excepción del movimiento minoritario de Linux a principios de 1990, el universo computacional estuvo orientado hacia el consumo y no hacia la producción, hacia la subordinación de la imaginación a la mentalidad del desktop y muy ocasionalmente hacia la mutación conceptual y el desarrollo de la inteligencia colectiva (hasta mediados de la década pasada con la aparición masiva de las redes sociales esa tendencia empezó a invertirse con Apple jugando para ambos lados).

Por supuesto que hubo excepciones e iluminados, digerati y adelantados, meme hunters y meme harvesters. Entre ellos figuran los ya citados Kay y Engelbart, por también Seymour Papert y Mitchell Resnick y desde otra perspectiva dos personajes claves como son Brenda Laurel y Janet Murray.

Acerca de la génesis del programa de la cátedra Datos: Narrativas interactivas. Corsi e ricorsi de las historias intelectuales.

1. La consciencia quiere pero el inconsciente decide

Hace un par de meses comenzamos a preparar el temario y la modalidad de la cursada de datos correpondiente al año 2012. Veníamos muy azuzados por la proximidad de la aparición del aun no nacido programa iBook Author que según nos decían, mancomunadamente, Apple y las editoriales, cambiarían para siempre la forma de educarnos a través de la reinvención de los libros de texto (en Apple habló y a mucho no nos gustó lo que dijo. Ojo igual con las primeras impresiones están nuestras observaciones sobre el tema).

Si bien la posibilidad de convertir contenido multimedia en una app linda con la magia (hasta pocos días antes se trataba de una inversión de miles de dólares), en el fondo nada de eso ocurrió ni ocurrirá por esa vía. Algo que testimoniamos en varias editoriales desencantadas durante el verano especialmente en El fetichismo de los libros de texto impide la participación y la inmersión.

Para nuestros fines inmediatos ya sea por ese motivo, o por la inexistencia en forma lo suficientemente numerosa entre nuestros alumnos (pero también entre nuestros ayudantes) de tablets, iPads o de otras superficies lectoras, así como el carácter demasiado teórico que algunos le vieron a nuestra propuesta, de testear en la práctica qué otras formas de leer no solo son posibles, sino necesarias, terminó postergandose ese dichoso programa que esperamos trabjar en algún curso de postgrado en México, Colombia o España.

La sociedad inteligente será hija de la política no de la tecnología

La política y la tecnología. Dos velocidades que no se mezclan ni de casualidad

El problema con la tecnología es que va demasiado rápido. No sabemos muy bien para qué sirven tantos gadgets, aparatitos, dispositivos, y antes de que hayamos aprendido a usar el 10% de sus disponibilidades (affordances), se vuelven obsoletos, algunos gurúes se esmeran por sustituirlos por versiones mas aggiornadas y supuestamente mas potentes y útiles, y asi se nos va acumulando chatarra tecnológica sin parar, y quedamos tan descontentos o «en pelotas» como antes, y los estantes y placares albergarán tantos juguetes que nos deslumbraron el dia de su bautismo y que ahora han devenido inútiles por motivos de los mas variados.

El problema con la política es que va demasiado lenta. Sus promesas no se cumplen, sus vaticinios rara vez encarnan en bienestar colectivo, su comprensión de la dinámica ecológica, tecnológica, económica y hasta convivencial es harto precaria y con algunas excepciones, en general, quienes ganan una elección pierden la siguiente, y a quienes toman las medidas mas antipáticas no les va ni mejor ni peor que a las que toman las simpáticas.

Hay excepciones y momentos históricos particulares, pero cada día queda mas claro que los votantes se encuentran tan sorprendidos e insatisfechos con sus gobernantes, como los mismos políticos que hacen malabarismos para husmear el aire del tiempo y ver de qué lado ponerse para no ser arrasados por los vientos de la historia, cada día mas casquivanos e impredecibles.

Para colmo quienes saben (o creen saber) algo de política desconocen por entero a la tecnología, a la ciencia, a las humanidades, a los discursos de la complejidad. Y viceversa quienes conocen (o creen conocer) de algunos de estas temas, o practicas no se imaginan, no les interesa, no pretenden ni se ocupan de bajar a la tierra de la confusión, las demandas contradictorias y la barbarie cotidiana, esos secretos arrancados a la naturaleza o a la historia, en prístinos laboratorios, o en silenciosas cavernas de la meditación pero que rara vez subsisten en el barro de la vida cotidiana, es decir de lapolítica.

¿Y qué está pasando en la experiencia 1@1 Sarmiento?

Un itinerario con una registro permanente de acciones y propuestas

Después de acribillarnos con las novedades del Sarmiento en numerosa oportunidades (ver en especial 100 días a todo vapor; De las fantasías teóricas a la prácticas desentumecedoras; 10 puntos para reflexionar y construir; De cómo redefinir lo que es un aula 1@1), hemos dejado decantar algunos resultado del segundo proyecto realizado por los no-alumnos (la revista digital de 2/3ro Revolución Sarmiento y Actitud adolescente de 4to/5to y estamos actualmente enfrascados en la quincena de nuevos proyectos de ambos cursos).

En esos distintos posts del weblog official de la experiencia (pero también en otros espacios) hemos estado anoticiándonos de los progresos (a veces también de las regresiones), hemos inventariado apuestas y expectativas y también, ocasionalmente, nos hemos enfrascado con las limitaciones y tensiones que una experiencia como la que emprendimos en febrero del 2011 conlleva necesariamente, al poner en contacto permanente voluntades/veleidades disyuntivas -porque a menudo las intenciones/voluntades de actores disyuntivos resultan claramente irreconciliables, con los contrapesos que el sistema escolar exhibe ni bien se quiere rascar la superficie de la tranquilidad (por mas disfuncional que aparezca a los ojos críticos-, que caracterizan al sistema escolar instituido.

Actualmente estamos llegando al final de esta primera parte de la experiencia (el año 2012 podría ver recuperado nuestro trabajo desde distintas perspectivas), y ya estamos diseñando inventarios y síntesis de distinto tipo (amoldadas a distintos públicos: institución financiadora, tropa escolar, coprotagonistas del desafío, otros colectivos de emprendizaje trabajando en paralelo), donde recuperaremos parte de la experiencia y propondremos otras iniciativas similares -pero no menos diferentes- para seguir trabajando en el año próximo.

Mientras aquí les mostramos El Rap de la Agroexportación de Los Borbotones uno de los trabajos mas recientes hechos por los chicos del Sarmiento

Habiendo apreciado de cerca durante las dos últimas semanas como se está trabajando en México y en Colombia, nuestros destinos académico/pedagógicos mas recientes, en tos temas, comprobamos que hay similitudes y diferencias con ricas dispositivos puestos a prueba en esas latitudes.

Sin embargo la metodología de trabajo ejercitada este año en el Sarmiento tiene características únicas, que sintetizaremos en algunos de los siguientes pasos a continuación, que convierten a esta experiencia en un caso llamativo, y en una excelente oportunidad (inscripta como está dentro de las propuestas mas dinámicas del programa Conectar Igualdad de la Presidencia argentina) para imaginar una reinvención áulica, cada vez mas real y concreta.